El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Violento asalto a una mujer para robarle la mochila

 


La docente Claudia Bonvisutto sufrió un violento asalto alrededor de las 19 horas del jueves en la intersección de Belgrano y Martín Fierro, mientras regresaba a su hogar. El hecho le provocó heridas que requirieron atención en el Hospital Subzonal "Dr. Emilio Ruffa".

Según el testimonio de la propia víctima al programa "Equipo de Radio" (La Radio 92.3), el ataque ocurrió cuando volvía de realizar unas compras. "Volvía caminando para mi casa después de unas compras, venía con una bolsa y la mochila con mis efectos personales. No había nadie y en un momento siento un golpe fuerte en la espalda que me deja sin aire, empiezan a tironearme de la ropa", relató Bonvisutto.

La docente explicó que llevaba la mochila adelante "por precaución", pero los asaltantes "empezaron a tironearme de tal forma que me tiran y me arrastran, porque instintivamente intento resistirme". Bonvisutto describió el violento momento: "Me arrastraron, en un momento quedé mirando para arriba. Gritaba pidiendo ayuda, no apareció nadie hasta que quedé arrodillada en el pavimento".

Tras el asalto, la mujer fue asistida por vecinos que la acompañaron a su casa, sumándose luego más personas para ayudarla. 

La docente lamentó la burocracia posterior al hecho: "Voy a la policía y al hospital y estuve cuatro horas en la comisaría esperando que me tomaran la denuncia. No paré de llorar desde que me pasó hasta las 23 horas. Incluso me sentí culpable, porque no tendría que haber llevado la mochila".

En el bolso llevaba la documentación, dinero en efectivo, tarjetas de débito y crédito, papeles de la moto y elementos propios de su trabajo como docente.