Rock en Baradero: Pogo y ritual entre la lluvia, el sol, el calor y el frío

Bien entrada la madrugada del domingo, el cansancio comenzaba a ganarle a las miles de personas que colmaron el Anfiteatro Municipal de Baradero reconvertido en la República del Rock. Después de dos días, el calor insoportable, la humedad pegajosa, el viento, la lluvia, el sol y, finalmente, el frío, eran demasiado. Pero Rock en Baradero siempre tiene algo más. El sopapo para despertar a los que se quedaron para el final llegó de la mano de Peces Raros y una explosión audiovisual adrenalínica y sin espejos en los que mirarse dentro de la música argentina de este siglo. 

La heroica acción de cinco adolescentes que permitió salvar a una mujer de 82 años


Durante el temporal que azotó a la ciudad el viernes, un grupo de jóvenes dio muestras de valor y solidaridad al rescatar a una mujer de 82 años.

El hecho ocurrió en Almafuerte 35, cuando Elda Mora de Gulias quedó atrapada debajo de una planta de Santa Rita que se había desplomado debido a la tormenta. El agravante era que la parte superior del cuerpo de la mujer quedó dentro de una pileta. 

El hecho había trascendido a partir del informe oficial de las autoridades, pero se desconocían, hasta ahora, detalles que son fundamentales para entender cómo pudo soportar en esas condiciones hasta la llegada de los bomberos. 

Al escuchar sus gritos de auxilio, cinco adolescentes, que se encontraban en una casa lindera no dudaron en actuar.

Felipe Rial, Lucio Britos, Juan Santiago Franzoia, Vicente Pereyra Naón y Juan Ignacio Estévez Urrutia, todos de entre 13 y 14 años, se percataron de la situación y saltaron el tapial para asistir a la víctima. 

Ante la imposibilidad de mover el árbol por sus propios medios, dos de ellos (Vicente y Juan Ignacio) se arrojaron a la pileta. Mientras ellos sostenían la Santa Rita y asistían a Elda física y amínicamente para que resistiera, sus compañeros avisaron a los padres y llamaron a los servicios de emergencias. 

Natalia, mamá de Vicente, se sumó minutos después al auxilio en el agua, mientras Julio, su papá y vecino de la mujer, intentaba cortar el árbol utilizando una motosierra con la ayuda del resto de los chicos. 


La llegada de una dotación de Bomberos Voluntarios, a cargo de Román Montenegro, permitió completar el rescate utilizando herramientas para levantar la Santa Rita, lo que permitió extraer a la mujer del agua. 

Tras su traslado a la guardia del Hospital Subzonal "Dr. Emilio Ruffa" por una ambulancia del SAME, la revisión médica permitió constatar que las lesiones que sufrió Elda no pusieron en riesgo su vida. Con el paso de las horas, recibió el alta.   

Su actual recuperación no hubiera sido posible sin la intervención valiente, desinteresada e inmediata de Felipe, Lucio, Juan Santiago, Vicente y Juan Ignacio.