El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Trasladan a una prisión federal a los detenidos por el allanamiento trucho en una financiera


En un operativo de alta seguridad llevado a cabo el pasado viernes por la tarde, la Comisaría local trasladó a una Unidad Carcelaria Federal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires al efectivo de la Policía Federal que participó del episodio delictivo en una financiera y a su cómplice. 

Ambos se encuentran imputados por una serie de delitos graves, entre los que se destacan extorsión, usurpación de título y honores, falsificación de documento público, tentativa de robo y abuso de autoridad.

El hecho delictivo ocurrió el pasado 31 de octubre, cuando los delincuentes ingresaron a la financiera "Reuterfin" con la excusa de que realizarían un allanamiento ordenado por la Justicia. Exhibieron una orden apócrifa y le indicaron a los empleados que cerraran la cortina metálica. Ante la advertencia de que se trataba de una situación sospechosa, personal de seguridad privada dio aviso a la policía comunal, que ya estaba alertada sobre la presencia de los delincuentes en otros comercios de la zona céntrica. 

Tras la aprehensión, pudo constatarse que la orden judicial era trucha. En su poder, secuestraron una pistola 9 milímetros cargada, documentación, tarjetas y esposas, entre otras pertenencias. 

Un tercer integrante de la banda escapó en un Peugeot 208 blanco. 

El "politrucho" se encontraba alojado en la comisaría local, mientras que el agente de la Policía Federal estaba detenido en una dependencia de Avellaneda.

Debido a la peligrosidad de los detenidos y la gravedad de los delitos imputados, las autoridades judiciales dispusieron su traslado a una unidad penitenciaria federal con el objetivo de garantizar el correcto desarrollo del proceso judicial.