El Sindicato de Trabajadores Municipales anunció un nuevo paro ante el "incumplimiento del Ejecutivo"

  El Sindicato de Trabajadores Municipales (STM) de San Pedro convocó a una nueva medida de fuerza gremial ante una serie de reclamos laborales irresueltos. Los principales ejes del conflicto gremial giran en torno al incumplimiento en la entrega de indumentaria, elementos y herramientas de trabajo; retrasos en las recategorizaciones y en los pases a planta permanente; deudas en el pago de bonificaciones, así como deficiencias en las condiciones de seguridad e higiene y en el mantenimiento de la totalidad del parque automotor local. Al respecto, el secretario general del STM, Juan Cruz Acosta, se refirió a la situación en declaraciones al programa local "Equipo de Radio" y manifestó: "En realidad estamos peleando por lo mismo, estamos cansados del incumplimiento del Ejecutivo. Estamos exigiendo que nos den la ropa, las recategorizaciones".

Bajante del Paraná: Alarma por la mortandad de animales en las islas


La bajante del río Paraná (40 centímetros este viernes frente a San Pedro) está causando graves consecuencias en el ganado de la zona de islas. 

Miles de cabezas se encuentran en una situación crítica debido a la falta de agua y alimento, producto de la sequía y los efectos de las intensas heladas durante el invierno.

La reducción del caudal del río ha dejado al descubierto extensas zonas de barro, imposibilitando el acceso de los animales al agua. Muchos quedan atrapados en el lodo, debilitados por la deshidratación y la falta de alimento, y mueren.

"Es una bajante feroz, diría que histórica. Hemos visto cosas que nunca se habían visto antes", afirmó Raúl Víctores, expresidente de la Sociedad Rural, en declaraciones recogidas por el diario La Nación. Según estimaciones, entre 8.000 y 10.000 cabezas de ganado se encuentran en riesgo en la zona de islas.

Las heladas han destruido los pastizales, agravando aún más la situación. Los animales, desesperados por encontrar alimento, consumen los brotes verdes que emergen en las lagunas, pero su estado físico debilitado los impide salir de estos lugares, quedando atrapados.

Los productores realizan recorridos nocturnos para rescatar a los animales empantanados utilizando lazos, caballos y malacates. Sin embargo, las condiciones del terreno dificultan enormemente estas tareas.

"Lo que hace más difícil sobrellevar la situación es la dificultad para reunir la hacienda debido al estado del terreno", señaló Víctores. "Es una situación catastrófica. No hay perspectivas de que el agua suba o se normalice".

La crisis se agrava por la topografía de la zona, ya que muchos productores trasladan su ganado a otras regiones durante las sequías. La falta de pastura y el deterioro del suelo han obligado a muchos animales a abandonar la zona.


Información diario La Nación y foto Sociedad Rural