El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Hallaron restos de un bebé de perezoso prehistórico


Una rama mandibular izquierda perteneciente a un perezoso prehistórico del género Scelidotherium, fue recuperada por el Grupo Conservacionista de Fósiles a 1 kilómetro y medio de la localidad de Ingeniero Moneta, partido de San Pedro.

La pieza fosilizada perteneció a una cría de muy corta edad y conserva todas sus piezas dentales en excelente estado de conservación. De las primeras observaciones se deduce que el pequeño animal no había llegado ni siquiera a la mitad del desarrollo total de un adulto de la especie.


El fósil fue hallado durante una salida de rutina del equipo del Museo Paleontológico de San Pedro. El grupo, conformado por José Luis Aguilar, Jorge Martínez, Javier Saucedo y Walter Parra, dio con el pequeño resto fosilizado en un campo propiedad de la familia Peters, donde existe una antigua cantera de extracción de tosca, lindera al río Arrecifes.


Los celidoterios (Scelidotherium leptocephalum) fueron perezosos terrestres de unos 2,5 a 3 metros de longitud. Sus manos poseían garras muy fuertes que les permitían excavar madrigueras en el suelo las que, en algunos casos, llegaban a tener varios metros de largo. Su cráneo era algo bajo y alargado y su dentición estaba adaptada a una dieta exclusivamente herbívora.

El Museo Paleontológico de San Pedro agradeció a Rogelio Peters por facilitar el trabajo de investigación en su propiedad.