Pusieron en marcha el proyecto de intervención con mosaicos en homenaje a Agenor Almada

  Comenzó la transformación integral del Paseo Agenor Almada a través de una intervención artística colectiva que reúne a muralistas de diversos puntos del país. Durante la jornada de este sábado, más de 40 artistas especializados en la técnica de mosaiquismo dieron inicio a la primera etapa de este proyecto que busca poner en valor el espacio público y rendir tributo a la figura del emblemático nadador sampedrino. La iniciativa, que cuenta con la coordinación general de la arquitecta María Luz Méndez, se propone intervenir las estructuras del paseo con obras que fusionan la identidad local y el arte contemporáneo. El despliegue de los realizadores atrajo la atención de vecinos y turistas que se acercaron a observar el proceso de composición de los murales.

Hallaron restos de un bebé de perezoso prehistórico


Una rama mandibular izquierda perteneciente a un perezoso prehistórico del género Scelidotherium, fue recuperada por el Grupo Conservacionista de Fósiles a 1 kilómetro y medio de la localidad de Ingeniero Moneta, partido de San Pedro.

La pieza fosilizada perteneció a una cría de muy corta edad y conserva todas sus piezas dentales en excelente estado de conservación. De las primeras observaciones se deduce que el pequeño animal no había llegado ni siquiera a la mitad del desarrollo total de un adulto de la especie.


El fósil fue hallado durante una salida de rutina del equipo del Museo Paleontológico de San Pedro. El grupo, conformado por José Luis Aguilar, Jorge Martínez, Javier Saucedo y Walter Parra, dio con el pequeño resto fosilizado en un campo propiedad de la familia Peters, donde existe una antigua cantera de extracción de tosca, lindera al río Arrecifes.


Los celidoterios (Scelidotherium leptocephalum) fueron perezosos terrestres de unos 2,5 a 3 metros de longitud. Sus manos poseían garras muy fuertes que les permitían excavar madrigueras en el suelo las que, en algunos casos, llegaban a tener varios metros de largo. Su cráneo era algo bajo y alargado y su dentición estaba adaptada a una dieta exclusivamente herbívora.

El Museo Paleontológico de San Pedro agradeció a Rogelio Peters por facilitar el trabajo de investigación en su propiedad.