Aprehensiones por pedido judicial, irrupción en viviendas y amenazas

  Tres personas resultaron aprehendidas por las fuerzas de seguridad en distintos procedimientos que incluyeron la captura de un joven con pedido de captura, el arresto de un sospechoso dentro de una vivienda y la detención de un hombre bajo arresto domiciliario que amenazó a su familiar. El primero de los hechos ocurrió durante la tarde de ayer, cuando efectivos policiales abocados a tareas de identificación de rutina interceptaron y trasladaron a la dependencia a un joven de 22 años. Tras consultar los sistemas informáticos, las autoridades constataron que sobre el sospechoso pesaba un pedido de paradero activo por un hecho de robo, a disposición de la Fiscalía del Joven del Departamento Judicial de San Nicolás. Luego de cumplimentar las diligencias de rigor en la seccional, el implicado recuperó la libertad.

Ruta 1001: La Sociedad Rural habla de un "tango macabro y peligroso"

La Sociedad Rural de San Pedro emitió un comunicado en el que hacen referencia a la situación en que se encuentra la Ruta 1001, principal acceso a la ciudad de San Pedro. 

En el texto difundido en las últimas horas, plantean que se trata de una "trampa mortal" y reclaman soluciones a las autoridades: "¿Qué esperan, que algún vecino tenga un accidente?". 



Éste es el texto completo: 

"La ruta 1001, esa serpiente de asfalto que se retuerce entre las quintas, ha dejado de ser un simple camino. Se ha convertido en una trampa mortal, un laberinto donde la desidia y la negligencia bailan un tango macabro. Nosotros, los ciudadanos, somos los protagonistas involuntarios de esta danza.

En días de lluvia, el escenario se vuelve aún más oscuro. Los automovilistas y los camioneros, como actores desesperados, ejecutan maniobras al borde del abismo. ¿Qué esperan las autoridades? ¿Que algún vecino tenga un accidente?

No olvidamos los caballos que aparecen como fantasmas y generan situaciones y accidentes que hasta ahora, por suerte, no lamentamos víctimas fatales. 

La irresponsabilidad y desidia son parte de este drama cotidiano. ¿Hasta cuándo dependeremos solo de la suerte? 

Todos los ciudadanos en riesgo y las autoridades indiferentes, en una romería permanente mirando hacia otro lado. No queremos llorar a otro vecino estrellándose con los camiones que van y vienen por allí. No queremos que los accidentes con animales sigan llevándose vidas por sorpresa.

La responsabilidad por lo que pase recae en quienes tienen el poder de cambiar esta triste melodía. Así que, mientras la ruta 1001 sigue su baile macabro, nosotros afinamos nuestros sentidos. ¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo?"