Rock en Baradero: Pogo y ritual entre la lluvia, el sol, el calor y el frío

Bien entrada la madrugada del domingo, el cansancio comenzaba a ganarle a las miles de personas que colmaron el Anfiteatro Municipal de Baradero reconvertido en la República del Rock. Después de dos días, el calor insoportable, la humedad pegajosa, el viento, la lluvia, el sol y, finalmente, el frío, eran demasiado. Pero Rock en Baradero siempre tiene algo más. El sopapo para despertar a los que se quedaron para el final llegó de la mano de Peces Raros y una explosión audiovisual adrenalínica y sin espejos en los que mirarse dentro de la música argentina de este siglo. 

Cedieron una piedra de boleadora a la colección del Museo Paleontológico


El Museo Paleontológico recibió un objeto vinculado a antiguos pobladores de nuestra zona. Se trata de una bola de boleadora, fabricada en granito de color gris, de 6,5 centímetros de diámetro y 410 gramos de peso, fue cedida por la señora Marina Maino, vecina de nuestra localidad.

Esta pieza fue hallada hace muchos años en un sector cercano a Río Tala, donde la familia Langlois, a la cual pertenece la señora Marina, poseía un establecimiento rural.

Estos elementos, con los que se fabricaban las boleadoras que luego eran utilizadas para la caza de animales en la zona, suelen aparecer en los campos ya que, en repetidas ocasiones, ante un disparo fallido, solían perderse en los pastizales.

Las bolas como ésta, elaboradas con piedras graníticas, señalan una intensa actividad de intercambio con otros grupos humanos que vivían a cientos de kilómetros de distancia, ya que en San Pedro no existe este tipo de roca.

Sin dudas estas piedras, como materia prima para la elaboración de armas arrojadizas, eran muy apreciadas por los pueblos ribereños que, a su vez, poseían abundancia de otros bienes de intercambio como, por ejemplo, la carne de pescado, ciervo, carpincho y otros animales abundantes en nuestra zona.