Actividad portuaria: un buque cargará 33.000 toneladas de trigo y una draga espera en la rada

  El Consorcio de Gestión del puerto de San Pedro anunció el arribo de un buque de gran porte para la exportación de granos y la presencia de maquinaria especializada para el mantenimiento de la vía navegable, según confirmaron hoy fuentes portuarias. En el sector del muelle elevador se espera para la mañana de este domingo el arribo del buque Navi Lyra, una embarcación de 178,41 metros de eslora que navega bajo la bandera de Liberia. El navío procede de la vecina localidad de San Nicolás y tiene como objetivo completar una importante carga de aproximadamente 33.000 toneladas de trigo con destino a los puertos de Brasil.

Trabajadores de un vivero descubrieron un machacador de mortero aborigen


Trabajadores de un vivero ubicado en cercanías de San Pedro, descubrieron una pieza arqueológica utilizada para moler cereales en la antigüedad. El objeto de piedra fue hallado mientras los jóvenes Juan Antonio y Nahuel Barrios realizaban tareas de extracción de plantas en el predio de la familia Billoch, reconocidos productores viveristas de la zona de San Pedro.

El elemento hallado es una “mano de metate o molino”, construido en roca de color gris, que fue recuperado a pocos centímetros bajo la superficie del campo, luego de que una de las palas que utilizaban los trabajadores rurales golpeara contra el duro objeto.

De inmediato, el Sr. Guillermo Billoch, uno de los propietarios del lugar, se acercó al Museo Paleontológico de San Pedro con la pieza recuperada dejándola a disposición de la institución.

El Grupo Conservacionista de Fósiles, equipo de la institución sampedrina, se comunicó con el Dr. Daniel Loponte, investigador de Conicet y arqueólogo del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (INAPL), con quien el museo interactúa en estos casos.

De acuerdo a la opinión del Dr. Loponte, “El hallazgo parece corresponder a una mano de metate o mano de molino, formada en una roca metamórfica alóctona (ajena) a la región. Estos artefactos comenzaron a utilizarse en épocas prehispánicas por parte de las sociedades indígenas del noroeste y centro del país, y se siguieron utilizando hasta bien entrada la época colonial y principios de la independencia. Dado que apareció enterrada sin ningún contexto asociado, es difícil determinar su antigüedad. Los indígenas locales de la época pre colonial no las utilizaban pero no puede descartarse que sea un artefacto indígena manufacturado en las Sierras Centrales o el noroeste argentino y desde allí haya llegado a través de procesos de intercambio hasta las costas del Paraná donde las sociedades pre coloniales podrían haberla empleado en el procesamiento de vegetales para obtener harinas. Como señalamos anteriormente, tampoco puede descartarse que pertenezca al período histórico. Un análisis de micro residuos adheridos a los poros del artefacto será importante para evaluar su utilización efectiva y también para estimar, a grandes rasgos, su antigüedad”.