Investigan el hecho en el que tres integrantes de una familia murieron al caer con su auto a un arroyo cerca de Baradero

 Tres integrantes de una misma familia oriunda de la ciudad entrerriana de Victoria, entre ellos un bebé de un año, fallecieron ahogados tras despistar el automóvil en el que viajaban y caer a un arroyo en cercanías de Baradero. El trágico episodio ocurrió el pasado viernes minutos antes de las 22 en el kilómetro 124 de la ruta nacional 9, en momentos en que la familia se desplazaba en dirección a Rosario a bordo de un automóvil Volkswagen Senda. Por causas que aún se intentan establecer, el conductor perdió el control del rodado, el cual atravesó el guardarrail y se desplazó unos 20 metros hasta caer de punta en el arroyo Cañada Honda, donde quedó completamente sumergido y con sus ruedas hacia arriba.

Detuvieron a quien intentó incendiar una papelera céntrica


Personal del Grupo de Tareas Operativas de la Comisaría local logró identificar al autor del intento de incendio de un local en donde funciona una papelera, en Balcarce al 200, en la madrugada del domingo. 

Un allanamiento ordenado por la Justicia fue diligenciado por personal de la Estación de Policía Comunal y la Dirección Distrital de Investigaciones en Miguel Porta 935. En ese lugar, detuvieron a Salvador Eirin, de 31 años, y secuestraron el automóvil Renault Clío patente HLR271 que puede verse en las imágenes que registraron el hecho vandálico. Además, incautaron un teléfono celular que podría aportar más pruebas a la causa. 

El denunciante es Joaquín Iglesias, de 49 años, propietario del comercio atacado. 

El incidente tuvo lugar aproximadamente una hora después de que Eirin fuera retirado por personal de seguridad de un local nocturno. En ese lugar trabaja Iglesias, quien advirtió a los custodios que el agresor estaba molestando a una de sus compañeras.  

Como represalia, Eirín fue a buscar un bidón de nafta con el que roció el frente del tradicional comercio de la familia Iglesias y lo prendió fuego. El foco fue controlado por vecinos que utilizaron matafuegos, evitando la propagación hacia el interior del comercio, en donde se almacenan elementos altamente combustibles. Poco después, esa misma mañana, regresó para amenazar a Iglesias. 

Toda la secuencia quedó registrada por imágenes de las cámaras de seguridad de la zona, que fueron adjuntadas a la causa judicial, caratulada como "Incendio y amenazas en concurso real".