El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Incendios en la ex planta depuradora: un problema que se repite


Un nuevo incendio se registró ayer en la ex planta depuradora ubicada en Naon al 500. 

En dos oportunidades, los bomberos voluntarios debieron tomar intervención para controlar el avance de las llamas. 

"Poco después de las 19, al llegar, nos encontramos con llamas y basura prendida. Trabajamos con una línea para extinguir el fuego y vaciamos el camión. Volvimos, pero a la medianoche se había encendido nuevamente" explicó Alejo Cirisa, bombero a cargo de las dotaciones que tomaron intervención. "O nuestro trabajo no alcanzó o alguien más había prendido de nuevo" reflexionó.  

Cirisa destacó que el fuego se concentró en el sector en donde se acumulan residuos. "A simple vista, no solamente es peligroso por los incendios sino tambíen es un foco infeccioso con mucha concentración de residuos. Hay de todo un poco. En una requisa un poco más minuciosa encontramos mochilas de niños, cascos de moto, maderas, pedazos de plásticos. Cosas que se podrían arrojar en cualquier otro lado". 

El bombero planteó también los inconvenientes para la extinción: "Había humo y fuego en la parte de atrás, así que tuvimos que poner escaleras y subir, en un trabajo peligroso porque el que está con la línea tiene que tirar agua desde unos dos metros de altura y sobre una fosa de alrededor de diez metros de profundidad, lo que implica un riesgo".

La ex planta depuradora permanece abandonada desde hace dos décadas, sin que ninguno de los proyectos que se impulsaron hasta el momento hayan avanzado.