El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Encuentran un fósil de roedor con su columna articulada en posición de vida


El Grupo Conservacionista halló un ejemplar fosilizado de un pequeño roedor del género Reithrodon, comúnmente conocido como “rata conejo”, por el aspecto que le dan sus grandes orejas.

El equipo del Museo Paleontológico de San Pedro logró recuperar numerosas piezas del diminuto esqueleto fósil entre las que se encuentran la rama mandibular derecha con toda su dentición y varios fragmentos importantes de los huesos largos del esqueleto. Pero lo más llamativo del hallazgo es que el ejemplar conserva su columna parcialmente articulada, con sus vértebras ensambladas en posición de vida.

"Este tipo de ejemplares tan diminutos, con huesos tan frágiles, son difíciles de encontrar. Más aún, cuando el fósil conserva parte de su columna armadita como cuando el animal caminaba por la zona”, comenta José Luis Aguilar, Director del Museo Paleontológico “Fray Manuel de Torres”.

El fantástico ejemplar fue descubierto por Julio Simonini, integrante del equipo del Museo, en sedimentos cuya edad de formación rondaría los 100.000 años, en un sector de barrancas ubicado a unos 1.500 metros al Norte del casco urbano.

Simonini observó los delicados huesos fósiles en un área donde las lluvias generan erosión permanente y permiten visualizar materiales ocultos entre las rocas.

El llamativo conjunto de vértebras fosilizadas mide unos 13 milímetros de longitud y está compuesto por 8 vértebras perfectamente conservadas.

La rama mandibular no sobrepasa los 10 milímetros. Las diminutas piezas dentales ocupan unos 7 milímetros del largo total de la mandíbula.

En la actualidad, estos roedores son frecuentes en toda la región patagónica. Y en la región central del país, hasta los 36º de latitud Sur, pero de forma más discontinua.

Por lo general prefieren ambientes de pastizales abiertos donde construye sus madrigueras excavando en el suelo. Son herbívoros que se alimentan de pastos tiernos y ciertas raíces.