Mariel Mitidieri presentó "Herederos de la Laguna" en el Club Náutico

El Club Náutico San Pedro fue escenario de un emotivo encuentro cultural en el marco de las actividades camino a su 119º aniversario. Este miércoles 29 de julio, las instalaciones de la Escuela Náutica Guillermo Brown acogieron la presentación del libro "Herederos de la Laguna", una obra escrita por la sampedrina Mariel Mitidieri que convocó a más de 80 personas, entre miembros de la Comisión Directiva, deportistas, referentes históricos del canotaje y vecinos vinculados a la historia fluvial de la región. La conducción de la jornada estuvo a cargo de Sonia Secchi, secretaria de la Comisión Directiva del club. La velada combinó recuerdos, reflexiones e historias compartidas frente a la mirada atenta de un público que colmó el salón, con el marco natural de la laguna de fondo. Durante el evento, la autora estuvo acompañada por Lola Barceló, ilustradora del libro y joven navegante de la clase Optimist de la institución, quien ofreció la lectura de alguno...

Encuentran en las barrancas dos balas de cañón de casi 200 años


Un vecino de San Pedro, Marcelo Torresín, encontró dos balas de cañón en la zona de barrancas, y las cedió a la Sala de Historia Reciente del Museo Paleontológico. 

Torresín observó dos objetos metálicos oscuros que sobresalían entre las rocas y los sedimentos que los rodeaban. 

Al ver que tenían superficie lisa y forma esférica, trató de liberarlos del terreno. Para su sorpresa, pronto se dio cuenta de que se trataba de dos balas de cañón.

Con el fruto de su descubrimiento en sus manos, acudió de inmediato al Grupo Conservacionista de Fósiles, equipo del Museo Paleontológico de San Pedro, para que los objetos hallados quedaran en la institución.

Las dos balas, construidas en hierro macizo, son idénticas, con un diámetro de 7,5 cm cada una y un peso, ambas, de 3,5 kilogramos.

Si bien no se puede determinar con exactitud en qué circunstancias quedaron depositadas en la zona del hallazgo, se sabe que en nuestra zona, en tiempos históricos, se dieron diferentes escaramuzas en las que se utilizó artillería volante y cañones de bajo a mediano calibre.

Por recordar sólo uno de estos hechos, se puede mencionar el cañoneo sufrido por el pueblo en 1829 cuando una flota enviada desde Buenos Aires, bombardeó el casco urbano destruyendo varias viviendas. 

Rencillas políticas, hostigamientos realistas y demás desencuentros históricos, han dejado su huella en las barrancas con objetos como estos.

El Museo Paleontológico agradeció "enormemente el gesto del Sr. Marcelo Torresín al haberse acercado a donar el material encontrado que desde ahora queda a disposición de sampedrinos y visitantes".