El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Acto de señalización en memoria de María Esperanza Fernández (Video)


La Secretaría de Políticas de Género, Mujeres y Diversidad llevó adelante junto a la Mesa Local de Atención y Prevención de las Violencias de Género y Familiar, un acto de señalización en homenaje a María Esperanza Fernández. 

En su recuerdo, se descubrió, en la plaza "El Amanecer", ubicada en proximidades de la Bajada de Chávez, una placa que la recuerda. 

Participaron familiares y amigas de quien fuera víctima de un brutal femicidio perpetrado en su domicilio de San Lorenzo al 3.000, en Mayo de 2020. 

El asesino, su pareja Roberto Ramón Romero, fue condenado el 3 de marzo pasado a prisión perpetua, al ser hallado culpable de "Homicidio triplemente agravado por violencia de género, alevosía y convivencia". 



Desde la Secretaría destacaron que "el objetivo de las actividades de señalización es no solamente visibilizar el impacto socio cultural que provoca la violencia patriarcal en las comunidades, sino también recuperar las historias de las víctimas e instaurar espacios de memoria colectiva y activa, que apunten a la reparación, entendiendo la violación de derechos humanos que las violencias letales por razones de género implican y cuyo daño se extiende a familiares, allegadas y allegados y a la comunidad en su conjunto".
La memoria, añadieron, "es una política reparatoria que obliga al Estado y busca el compromiso de la sociedad en la construcción del camino de la erradicación de las violencias".