El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Juicio por abusos: el lunes comienzan los alegatos


Los alegatos del juicio que se le sigue a un sacerdote, un portero y una preceptora, acusados de haber abusado sexualmente en 2017 a cinco niños de entre 3 y 4 años en el jardín de infantes Belén, comenzarán el próximo lunes.

Si bien inicialmente las partes habían propuesto que los alegatos se realizaran ayer por la tarde, luego de terminar con el debate y escuchar a los testigos, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°2 de San Nicolás, presidido por la jueza María Elena Baquedano e integrado por los jueces Alejandro López y María Belén Ocariz, decidió pasarlos para el lunes a las 9 de la mañana.

En tanto, ayer, en la última jornada de debate, un testigo que presentó la defensa de los imputados sorprendió al reconocer el vínculo de uno de los acusados con los ataques.

La declaración que quebró la estrategia de la defensa tuvo lugar en la tarde del jueves, lo que generó el retiro de gran parte de la lista de los testigos previstos, y aceleró los tiempos del proceso.

Fue el padre de una niña que asistía al jardín de infantes quien aseguró en su declaración que el cura se encontraba en el lugar cuando se cometían los abusos, lo que contradijo declaraciones de otros testigos que indicaban que no estaba allí.

La principal línea de investigación de la Justicia apunta que el personal era el encargado de llevar a los niños al baño o la cocina del jardín, donde los esperaba el sacerdote para manosearlos.

Los acusados son el sacerdote Tulio Matiussi (49); el exportero Anselmo Ojeda (61) -el único que continúa detenido con prisión domiciliaria- y la preceptora María Luján Rubíes (54), quienes llegan a juicio acusados de "abuso sexual simple agravado por la calidad de sus autores", por tener a su cargo la guarda de los menores afectados y, en el primero de los casos, por ser un ministro de culto.