Fiesta del Durazno: Pilar Sánchez e Ismael Frías son los Embajadores y Jorge Taurizano ganó el Oro por su producción

La 26.ª Fiesta Provincial del Durazno y la Producción vivió este sábado una jornada a plena fiesta en en las instalaciones del Club Agricultores.  Además de los artistas sobre el escenario, se vivió la premiación de los mejores ejemplares de la temporada y la elección de los nuevos representantes de la festividad para el período 2026. En el marco del tradicional Certamen del Durazno, el máximo galardón fue para el productor Jorge Taurizano, quien recibió el premio de Oro por la calidad de su producción. El podio se completó con la distinción de Plata para TomJug y el Bronce para El Pampero, mientras que los productores Marcelo Rosales y Rubén Artigues recibieron la primera y segunda mención especial, respectivamente.

Hallan restos fósiles de un equino que habitó la zona hace 20 mil años


El equipo del Museo Paleontológico de San Pedro recuperó una rama mandibular con dentición de un ejemplar de Hippidion. 


Se trata de un animal de talla algo más pequeña que los caballos actuales, pero de aspecto algo más robusto y con ciertas adaptaciones en sus extremidades para vivir en climas probablemente fríos, húmedos y ambientes algo boscosos y con suelos blandos.

El fósil fue hallado por José Luis Aguilar, Javier Saucedo y Jorge Martínez, integrantes del museo, en sedimentos depositados en la zona a finales de la edad Lujanense, por lo que su antigüedad se estima entre los 10.000 y 20.000 años.


Desde el museo explican que “Si pudiéramos ver con vida un ejemplar de Hippidon, tal vez nos recordaría, por su contextura física, a las cebras actuales; fue un animal más bien bajo, algo fornido, con extremidades más cortas que el esbelto caballo actual (Equus) y un cráneo de mayores proporciones en relación al largo y alto de su cuerpo. No existen evidencias, aún, que permitan saber qué tipo y color de pelaje desarrollaron estos mamíferos corredores.

Sudamérica tuvo dos géneros de caballos galopando por sus tierras. Uno fue Equus, el caballo que todos conocemos en la actualidad; alto, esbelto, veloz, adaptado a las áreas abiertas muy características de la región pampeana. Y por otro lado, conviviendo en estos territorios, el género Hippidion; un caballo algo más bajo pero de aspecto más fornido. Adaptado, probablemente, a zonas de vegetación algo más cerrada. 

Ambos géneros desaparecieron del continente americano hace unos 8.000 a 10.000 años atrás. Hippidion se fue para siempre pero Equus, el caballo actual, sobrevivió en Europa y Asia, desde donde fue reinsertado por los conquistadores a partir de la llegada de Colón.”  

El Dr. Eduardo Tonni, Profesor Emérito de la Universidad Nacional de La Plata y miembro de la División Paleontología de la Facultad de Ciencias Naturales, comenta que “Los caballos sudamericanos extinguidos del género Hippidion –del griego hippos, caballo–,  se caracterizan por la retracción de la hendidura nasal hasta el nivel del segundo molar superior. Como consecuencia de esta retracción, el nasal se estrecha y se alarga formando una especie de estilete. 

El tamaño del cráneo es grande con relación al esqueleto. La dentición es primitiva, ya que comparte ciertos caracteres con Pliohippus, una forma ancestral del Plioceno de América del Norte. 

La conformación de sus extremidades, proporcionalmente cortas y anchas, le confieren al animal un aspecto masivo.

Los restos más antiguos de Hippidion proceden de la localidad de Esquina Blanca, situada en el departamento de Humahuaca (provincia de Jujuy, Argentina), donde los sedimentos portadores datan de alrededor de 2 millones y medio de años.” 

La mandíbula de Hippidion hallada ya se ha sumado a la colección del Museo de San Pedro para conocimiento de sus visitantes.