El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Está enfermo, tiene una hija discapacitada, es mensajero y le robaron la bicicleta: vecinos lo ayudaron para que siga trabajando


Gustavo Soto tiene 44 años y trabaja como mensajero. Este domingo, en la zona de Gardel y Bonorino, le robaron la bicicleta que constituía su herramienta de trabajo. 

"Me bajé a llevar un pedido y cuando salí, al medio minuto, me la habían robado. Estoy mal, necesitaría si alguien puede colaborar o ayudarme, porque es para trabajar" indicó, en declaraciones a "Equipo de Radio". 

"De corazón les pido por favor, hace dos meses estoy pidiendo a los políticos si me pueden ayudar porque cobro una pensión y no me alcanza. Yo devuelvo la plata como pueda, con el trabajo" expresó, desolado. 

Por un problema en el páncreas, Gustavo estuvo internado 8 meses en el Hospital Rivadavia, y como consecuencia de su afección, no pudo volver a desarrollar trabajos rurales, como lo hacía hasta su internación. 

A ese cuadro, se suma la situación de su familia: "Mi hija Alejandra, de 4 años, es discapacitada. Ahora no está conmigo porque no tenía para darle de comer, así que se fue con mi suegra".

Gracias a la solidaridad de Diego, un vecino de nuestra ciudad que conoció la situación a través de la radio, Gustavo puede contar con una bicicleta con la que seguir trabajando. 

Aquellos que pueden brindar algún otro tipo de ayuda, con trabajo o dinero para comprar su propio rodado, pueden comunicarse al teléfono 3329-665563 o dirigirse personalmente a Bonorino 386.