La policía interceptó a dos hombres que registraban pedidos de captura y paradero activos

  Dos personas de 39 y 27 años fueron demoradas durante las últimas horas en distintos puntos de la ciudad por personal de la Estación de Policía Comunal, luego de que se constatara que ambos poseían requerimientos de la Justicia pendientes por causas por desobediencia y robos agravados. El primero de los procedimientos se concretó durante la mañana en la intersección de las calles Cucit y Manuel Iglesias. En ese sector, los efectivos policiales procedieron a la identificación de rutina de un hombre de 39 años. Tras consultar sus datos en el sistema informático de las fuerzas de seguridad, se estableció que sobre él pesaba un pedido de captura activa emitido por el Juzgado en lo Correccional Nº 1 del Departamento Judicial de San Nicolás, en el marco de una causa caratulada como desobediencia.

Denuncia penal sobre la situación de la Clínica San Pedro


Representantes de los trabajadores de la Clínica San Pedro presentaron una denuncia en la Justicia para que se determine la existencia o no de delitos en la situación actual del nosocomio. 

El Dr. Paulo Cordara, abogado de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad, precisó que inició actuaciones "ante la incertidumbre sobre la situación real, porque vamos para dos meses en los que nadie puede saber exactamente qué pasa". 

Con la prudencia de una situación incierta, pero con la persistencia de dudas sobre lo sucedido, Cordara sostuvo que "todos los caminos indican que la situación haga pensar que pudo haber habido algún tipo de accionar fraudulento, y entiendo que tenemos que hacer una presentación ante la Fiscalía en turno para que el Ministerio Público Fiscal pida a las partes investigar si hubo algún tipo de delito con el fin de perjudicar a los trabajadores".

Las dudas están ligadas a la falta de información real sobre el futuro de los empleados: "La clínica llega a esta instancia de cerrar las puertas porque no redituaba o generaba pérdidas. Ahora con dos meses de pérdidas tiene que remontar la situación sin siquiera haber pagado a los trabajadores. Ojalá nos equivoquemos y el lunes podamos ir a atendernos todos en la clínica, pero la realidad dice que sería imposible que esté en pleno funcionamiento". 

Para el futuro, el abogado busca que los trabajadores cuenten con alguna cobertura legal: "Poco a poco se han ido vaciando elementos de la clínica, y entendemos que acá pudo haber habido algún tipo de simulación de traspaso hacia un tercero que podría ser insolvente. Y si se presenta la quiebra, no hay activos para liquidar y el trabajador resulta perjudicado. Lo que intentamos es que si hubo algún accionar fraudulento los trabajadores tengan alguna herramienta que no sea solamente una sociedad, que si se liquida y no tiene bienes nos quedamos mirando todos para otro lado".