El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Restos de una boleadora fueron cedidos al Museo Paleontológico


El Museo Paleontológico recibió una antigua bola de boleadora hallada por el Sr. Roberto Roselló, en inmediaciones del paraje “La Rosada”, a la altura del kilómetro 23 de la ruta provincial 191.

"Roselló, quien habitualmente desarrolla tareas en la zona, observó una esfera de color gris sobresaliendo del terreno donde, días antes, había pasado una máquina vial realizando mejoras en el camino" informó el Grupo Conservacionista.

Al levantarla, vio que se trataba de una bola de boleadora de granito, perfectamente esférica, de 5,5 cm de diámetro.

"Este tipo de esferas de piedra suelen aparecer en campos de nuestra zona ya que eran utilizadas para la caza de diferentes animales que servían de alimento a los grupos que habitaban la llanura" reportaron en un comunicado emitido por el Museo.

Por lo general, el granito con el que se construían estas piezas arrojadizas provenía de las serranías ubicadas al suroeste de la provincia y eran hechas por pueblos de aquella zona que luego las intercambiaban por cueros, pescado y demás mercancías de interés, con los grupos que se distribuían en la ribera del Paraná.

"Cada tanto, durante tareas de labranza, suele aparecer este tipo de objetos ya que muchas de ellas se perdían luego de ser arrojadas a algún animal durante la cacería. En este caso, la cuchilla de una máquina vial, fue la que dejó al descubierto a este proyectil de roca dura para que, más tarde, pudiera ser visto por Roberto Roselló" remarcó la institución dirigida por José Luis Aguilar.