Fiesta del Durazno: Pilar Sánchez e Ismael Frías son los Embajadores y Jorge Taurizano ganó el Oro por su producción

La 26.ª Fiesta Provincial del Durazno y la Producción vivió este sábado una jornada a plena fiesta en en las instalaciones del Club Agricultores.  Además de los artistas sobre el escenario, se vivió la premiación de los mejores ejemplares de la temporada y la elección de los nuevos representantes de la festividad para el período 2026. En el marco del tradicional Certamen del Durazno, el máximo galardón fue para el productor Jorge Taurizano, quien recibió el premio de Oro por la calidad de su producción. El podio se completó con la distinción de Plata para TomJug y el Bronce para El Pampero, mientras que los productores Marcelo Rosales y Rubén Artigues recibieron la primera y segunda mención especial, respectivamente.

Mariano Reyloba no tiene reemplazo


No hay noticia más difícil de dar que aquella en la que no queremos creer. Y nos resistimos a creer en la muerte de Mariano Reyloba. No puede ser cierto. No debe ser cierto. 

El maldito bicho se llevó a una de esas personas capaces de cambiar el ánimo de cualquiera, de levantar cualquier grupo de trabajo, de hacer mejor el lugar en donde estuviera. Alguien imprescindible, y más en este momento. 

En la vieja APA fue, de adolescente, un alumno que pronto se transformó en maestro. Enseñó a varias generaciones la esencia de la radio, esos misterios que se cuelan por las consolas y permiten que el aire sea otro. Aunque en 1997 trasladó esa sabiduría no forzada y ayudó a formar el primer equipo de La Radio (en donde muchos terminamos de forjar una amistad de esas que él sabía entregar con generosidad y que durará para siempre) siguió en la 91.5, hasta que decidió arriesgar. 

Su inquietud por crecer y aprender lo llevó en los últimos años a desarrollar y ampliar su proyecto de eventos audiovisuales en paralelo con su trabajo en ARCOR. 

Mariano, el que nunca debería haberse ido, dejó cientos de historias que invitan a recordarlo con una sonrisa, aunque hoy nos gane el llanto. En un cumpleaños, un casamiento o en un rincón de la fábrica en plena madrugada, lograba que todo fuera mejor. Era el único que podía escribir su propia necrológica para hacerle un chiste a su querido "Pepe" Benseny y que no lo echaran. 

Padre, hijo, esposo, hermano y amigo inigualable, cultor de los cactus y los pececitos, Mariano no tiene reemplazo.