Germán López y Martín Baraybar analizaron la agenda local y el fortalecimiento institucional

  El presidente de la Unión Cívica Radical (UCR) local, Germán López , mantuvo una reunión de carácter institucional con el titular del Honorable Concejo Deliberante, Martín Baraybar , con el objetivo de analizar el escenario político y social del distrito. Durante el encuentro, ambos dirigentes coincidieron en la necesidad de articular políticas que impulsen el desarrollo local frente a los desafíos actuales de la comunidad. La charla permitió un intercambio de visiones sobre la realidad económica e institucional de San Pedro. En ese sentido, los referentes subrayaron la importancia de generar consensos entre los distintos espacios políticos para construir respuestas concretas que atiendan las demandas de la ciudadanía en un marco de diálogo y responsabilidad democrática.

Mariano Reyloba no tiene reemplazo


No hay noticia más difícil de dar que aquella en la que no queremos creer. Y nos resistimos a creer en la muerte de Mariano Reyloba. No puede ser cierto. No debe ser cierto. 

El maldito bicho se llevó a una de esas personas capaces de cambiar el ánimo de cualquiera, de levantar cualquier grupo de trabajo, de hacer mejor el lugar en donde estuviera. Alguien imprescindible, y más en este momento. 

En la vieja APA fue, de adolescente, un alumno que pronto se transformó en maestro. Enseñó a varias generaciones la esencia de la radio, esos misterios que se cuelan por las consolas y permiten que el aire sea otro. Aunque en 1997 trasladó esa sabiduría no forzada y ayudó a formar el primer equipo de La Radio (en donde muchos terminamos de forjar una amistad de esas que él sabía entregar con generosidad y que durará para siempre) siguió en la 91.5, hasta que decidió arriesgar. 

Su inquietud por crecer y aprender lo llevó en los últimos años a desarrollar y ampliar su proyecto de eventos audiovisuales en paralelo con su trabajo en ARCOR. 

Mariano, el que nunca debería haberse ido, dejó cientos de historias que invitan a recordarlo con una sonrisa, aunque hoy nos gane el llanto. En un cumpleaños, un casamiento o en un rincón de la fábrica en plena madrugada, lograba que todo fuera mejor. Era el único que podía escribir su propia necrológica para hacerle un chiste a su querido "Pepe" Benseny y que no lo echaran. 

Padre, hijo, esposo, hermano y amigo inigualable, cultor de los cactus y los pececitos, Mariano no tiene reemplazo.