"La creciente", pelĆcula dirigida por el sampedrino Franco GonzĆ”lez y Demian Santander y filmada en la zona de islas, se estrenarĆ” esta noche en el canal Cine.ar (canal 40 de Cablevisión) y en su plataforma online.
El filme tenĆa fecha de estreno en salas de cine para finales de este mes, pero toda la cartelera se postergó por tiempo indeterminado.
"Narrar desde un personaje marginal nos daba el tono con el que querĆamos mostrar esa isla, lejos del romanticismo de la naturaleza que puede tener la cabeza promedio de una persona citadina", dijo GonzĆ”lez a la agencia oficial de noticias TĆ©lam.
La pelĆcula empieza con una cĆ”mara que se sumerge en el agua y sale al compĆ”s de MatĆa (Cristian Salguero), un joven que al parecer estĆ” escapando de algo.
Metido en una de las islas, conoce al Correntino (HĆ©ctor Bordoni), un capanga de la zona, cuatrero y con alma de criminal, quien lo emplea para sus fechorĆas y trabajos rurales.
Entre ellos no hay confianza, solo una necesidad mutua de supervivencia que irÔ creciendo en tensión hasta estallar de una manera muy natural, en un paraje sin ley ni Estado, donde los instintos mÔs bÔsicos del ser humano son los que reinan.
TĆ©lam: El Correntino lo ayuda a MatĆa en un primer momento, en lo que puede parecer solidaridad, pero que muta hacia un interĆ©s personal.
Franco GonzĆ”lez: El Correntino no ayuda a nadie, todo el tiempo estĆ” pensando quĆ© acción le va a dar cuĆ”l beneficio. Quisimos construir un universo narrativo donde no hubiera espacio para la solidaridad, sólo un par de escaramuzas afectivas, pero nada mĆ”s. Armamos un ambiente hostil, como dijo alguna crĆtica, “un claustro a cielo abierto”, donde la idea de sobrevivir prima sobre cualquier otro sentimiento. Pero recordemos que es una ficción, es un artefacto, no es la vida real de la gente de la isla.
T: Hay un personaje femenino con mucha fortaleza, pero tambiƩn sumido en un ambiente que la subyuga.
FG: AcĆ” tenemos que diferenciar la pelĆcula de la mirada que nosotros como directores podemos tener del entramado social que se da en un ambiente de esas caracterĆsticas. En "La creciente" tenemos un personaje femenino que tiene una fuerza y un coraje que no digo que en la vida real no suceda, pero creo que al estar las estructuras patriarcales mĆ”s a la vista y rĆgidas, difĆcilmente las mujeres puedan tener alguna posibilidad de elección ante lo predeterminado culturalmente por su condición de gĆ©nero. Algo que sucede tambiĆ©n en el mundo urbano, sólo que quizĆ”s estĆ” mĆ”s camuflado por el mercado y otras yerbas.
T: En todo momento se juega una falsa "masculinidad", como el hombre proveedor o el que no se quiere ir porque no es "cobarde". En medio de eso, ¿hay lugar para el razonamiento o es algo que estĆ” tan anclado que no se puede superar?
La Creciente - The Surge - Trailer from
HAIN CINE on
Vimeo.
FG: El tema de la masculinidad es muy interesante, claramente nos interpela como varones hetero que somos. En la construcción de los personajes masculinos buscamos un estereotipo rĆgido, varones con poco lugar para demostrar vulnerabilidad, pero sin una mirada moral de esto. En nuestros personajes la violencia es uno de los mandatos que se aprenden o se aprenden para poder sobrevivir. Los presentamos en un ambiente que cuando se pica no hay lugar dónde huir. Sin espacio para el miedo, enfrentan la vida con la caja de mandatos completa, que incluye las nociones de posesión y del hombre proveedor.
T: En las islas no hay ley ni Estado. Es el hombre en su estado primigenio el que debe convivir con reglas que pueden cambiar de un minuto a otro.
FG: Es un poco vivir en la inestabilidad, en el dĆa a dĆa, a veces con la incertidumbre de si el agua va a subir llevĆ”ndose todo. QuizĆ”s hay algo de ese hombre primigenio que convive mejor con esta falta de certezas, con esa cadencia o vaivĆ©n de canoa en el rĆo. El hombre moderno estĆ” aferrado a muchas certezas que son un como sĆ, pero que nos dan consistencia para no experimentar la crisis continuamente. Pero despuĆ©s suceden estas cosas, alguien se come un murciĆ©lago en una sopa y toda esa seguridad se va al tacho. Igual, creo que no sĆ© cómo se hace para vivir en ese modo, sólo arriesgo la perspectiva que le dimos a nuestro personaje: nadar para sobrevivir.