Dos vehículos secuestrados por alcoholemia positiva de sus conductores

Dos automóviles fueron secuestrados en las últimas horas por personal de la Dirección de Tránsito de la Secretaría de Seguridad local, luego de que sus conductores dieran resultado positivo en los respectivos test de alcoholemia durante operativos de control vehicular desplegados en distintos puntos de la ciudad. El primero de los procedimientos involucró a un hombre de 43 años que se desplazaba a bordo de una camioneta tipo pickup, a quien se le detectó un dosaje de 0,79 g/l de alcohol en sangre. El segundo caso tuvo como protagonista a un joven de 28 años que circulaba en un automóvil Dodge Spirit y cuyo control arrojó un resultado de 1,04 g/l, superando ampliamente el límite permitido por la normativa vigente de Alcohol Cero.

Allanaron una casa por error: piden que les arreglen la puerta

Una familia de Río Tala denunció, en Radio "La Nueva República" de esa localidad, que la policía allanó su casa por error este domingo.
El hecho tuvo lugar alrededor de las 18.30, en el marco de un operativo de la DDI en busca de elementos robados a turistas.

De acuerdo a lo consignado por la periodista Natalia Romero, los efectivos junto a personal del destacamento talense buscaban "a un hombre de estatura mediana, de alrededor de 30 años, con nombre y apellido que no correspondían con los propietarios de esa vivienda".
El medio radial relató que "un vecino, llamado Walter Hornos, advirtió a la policía que en esa casa no había personas jóvenes, sino una pareja de personas mayores, por lo cual, personal de la DDI, realizó unas llamadas, y allí le dieron la orden para que se efectivizara el allanamiento".
A continuación violentaron la puerta de entrada del domicilio, revolvieron cajones con ropa, alhajas, boletos de impuesto y recibos de jubilación, mientras los moradores estaban en una reunión de la Iglesia Evangélica.
"Al terminar el allanamiento se percataron de que no era la persona que estaban buscando" indicó Romero.
Alfredo Oscar González (de 64 años) y Victoria Meza, de 69) pidieron que "alguien se haga cargo de los destrozos, ya que son jubilados, con problemas de salud y no tienen los medios necesarios para comprar y colocar una puerta de forma inmediata".