Obras de mejora en Centros de Jubilados con aportes provinciales

Las gestiones concretadas por el intendente Cecilio Salazar ante el ministro de Desarrollo de la Comunidad de la Provincia de Buenos Aires, Andrés Larroque, permitieron al Municipio de San Pedro destinar un total de $2.600.000 a diversas instituciones de la tercera edad. La inversión beneficia directamente a las sedes de San Pedro, Los Aromos, Río Tala y Vuelta de Obligado. Los fondos fueron asignados a través del programa Mayores Bonaerenses Activos, en el marco de un convenio celebrado entre la comuna y la cartera provincial. Esta iniciativa busca fortalecer el funcionamiento diario de los centros mediante obras edilicias, refacciones estructurales y la compra de equipamiento clave para la atención de sus socios. Para supervisar el estado de los trabajos, el secretario de Desarrollo de la Comunidad, Walter Sánchez, junto a la directora de Adultos Mayores, Silvia Triñanes, realizaron un recorrido por las sedes de San Pedro, Los Aromos y Río Tala, donde dialogar...

"Tuve que vender la garrafa para darle de comer a los chicos"

Una precaria construcción de madera, palos y nylon a centímetros de la bajada al Cementerio es, desde este fin de semana, la
"casa" de tres pequeños niños y sus padres.
En lo alto de la barranca, en un relleno con tierra floja y arena, sufren todo el día el riesgo de ser arrollados por los camiones areneros que suben y bajan por el lugar.

Juan Amarillo, de 30 años, es changarín. Pero ya no tiene trabajo y no pudo seguir pagando el alquiler. Por ese motivo decidió pedir ayuda a su hermana, aunque el lugar no alcanzaba para todos. Fue entonces cuando se "mudó" a ese lugar.
"Veníamos alquilando. Laburo de changarín, no me daban los números, conseguí esas maderas y anoche tuve que ir a dormir con mi hermana por el tema de los chicos" explicó, en declaraciones a "Equipo de Radio".
"Tengo tres chicos, vivíamos alquilando, quedamos en la calle. Mi cuñada me dio lugar por dos o tres días pero no tenemos más lugar" agregó su esposa. "Directamente estamos en la calle. Necesitamos una ayuda para los chicos. Tengo dos varones, uno de 6 y otro de 7, y una nena de 9. No los puedo mandar a la escuela porque me queda todo lejos. No tengo una bici siquiera" agregó.
Literalmente, viven al borde del precipicio: "Hay mucho riesgo acá, no podemos vivir. Cuando llueve se inunda todo, no hay luz, no hay agua, hay peligro por los camiones que van y vienen, pasan los autos. Además, esto era un zanjón, y lo tuvimos que rellenar todo".
Juan pidió ayuda para poder conseguir un trabajo ("de albañil, pintor o lo que sea que pueda aprender") con el que sostener a su familia. Pero también abrigo y alimentos para sus hijos para pasar las próximas horas. "Ayer tuve que vender la garrafa para darles de comer a los pibes. Fuimos a Desarrollo pero nos dijeron que no hay nada" explicó.
En el interior de la casilla, no hay mesa y no hay cama. Apenas un colchón, sin frazada. Así pasarán las próximas horas, a la espera de la solidaridad de los vecinos, o la intervención del Estado.