El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Llamarán "Agenor Almada" al ex Balneario Municipal

El Departamento Ejecutivo Municipal elevó al Concejo Deliberante un proyecto de odenanza para nombrar "Carlos Agenor Almada" al ex Balneario Municipal.
En concreto, la iniciativa refiere al "Espacio Público comprendido entre el Camping Safari hacia el Norte y el Paseo Público Municipal N° 1 hacia el Sur, como así también el Espacio Público o Plazoleta, situado entre las calles Ansaloni y Las Provincias, dando la margen sur con el Camping Safari y la margen norte con la entrada del Camping del Club América y entre el Riacho San Pedro y la Av. Juan de Garay".

Agenor Almada fue uno de los deportistas más importantes en la historia de San Pedro. Entre las hazañas que recorrieron el mundo, resistió 61 horas en el agua atado de pies y manos y conectó, en tiempo récord, a nado, las ciudades de Rosario y Buenos Aires.
El 1 de Marzo de 1964, cuando tenía 31 años, cruzó el Río de La Plata recorriendo 38 kilómetros en 19 horas, 10 minutos, también un récord para la época.
Almada fue maestro de varias generaciones, que aprendieron a nadar con él, y se transformó en ídolo y símbolo de la ciudad.