El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Ocupantes piden que les vendan el terreno usurpado

Un grupo de familias ocupantes del terreno ubicado en Dávila y Cruz Roja llegaron esta mañana a la Municipalidad de San Pedro, horas después de que fueran notificados de la orden de desalojo de la Justicia.
En total, son 41 familias, integradas por 156 adultos y niños, las que en la actualidad intrusan el predio, propiedad de un grupo de trabajadores de una fábrica textil.

"Queremos una audiencia con el intendente, que nos den una solución. No que nos regalen nada, que nos den la oportunidad de comprar el terreno" reclamó una de las manifestantes. "Venimos pacíficamente a hablar porque queremos una solución, y la única es que me den la oportunidad de comprar. En mi familia somos cinco con mi marido, y me tengo que ir a la casa de mi mamá, a molestar" expresó la joven mujer.
Una de las pocas ocupantes que decidió hablar ante los medios, ante la insistencia del resto para no hacer declaraciones públicas, planteó que, al poco tiempo de ingresar al terreno (en enero) lograron "correr a los transas, y que quedaran solamente buenas familias".
Acerca de las notificaciones que llegaron este miércoles, planteó: "Lo único que llevaron fue un papel que nos hicieron firmar, porque nos dijeron que con ese papel nos iban a dar una ayuda. La orden de desalojo no la tenían. Yo no me voy a ir. Tuve mi casa en su momento, me la compré, hoy no la tengo por gente de mierda, que me la sacaron y salí golpeada. Hice las denuncias y no hicieron nada. Me fui a alquilar, y de repente tengo que estar molestando en casa ajena".