Pusieron en marcha el proyecto de intervención con mosaicos en homenaje a Agenor Almada

  Comenzó la transformación integral del Paseo Agenor Almada a través de una intervención artística colectiva que reúne a muralistas de diversos puntos del país. Durante la jornada de este sábado, más de 40 artistas especializados en la técnica de mosaiquismo dieron inicio a la primera etapa de este proyecto que busca poner en valor el espacio público y rendir tributo a la figura del emblemático nadador sampedrino. La iniciativa, que cuenta con la coordinación general de la arquitecta María Luz Méndez, se propone intervenir las estructuras del paseo con obras que fusionan la identidad local y el arte contemporáneo. El despliegue de los realizadores atrajo la atención de vecinos y turistas que se acercaron a observar el proceso de composición de los murales.

Descubren un diente de 12 centímetros de un animal prehistórico

Un enorme molar de 12 centímetros de longitud y 4 centímetros de ancho fue hallado por integrantes del Museo Paleontológico de San Pedro en el yacimiento de Campo Spósito, en la zona de Bajo del Tala.
La pieza fue observada por Julio Simonini, del Grupo Conservacionista, en sedimentos verdosos que correspondieron al lecho de un antiguo río que fluyó por la zona en épocas lejanas.

La pieza dental correspondió a un Megaterio (Megatherium americanum), un enorme mamífero piloso cuyo nombre científico significa “bestia gigante de América”. Estos grandes herbívoros fueron parientes prehistóricos de los perezosos actuales, medían unos 5 metros de longitud de la cabeza a la cola y se alimentaban del follaje de los árboles de mediana altura que tapizaban la llanura pampeana prehistórica, como el espinillo, el tala o el algarrobo, entre muchos más.
Los dientes de los megaterios eran de sección cuadrangular, con la superficie de masticación en forma de bisel, que les permitía machacar las hojas y demás vegetales a los que trituraba en cantidad y con gran facilidad, diariamente para mantener su tremenda masa corporal.
Las grandes piezas dentales de los megaterios no poseían esmalte y las que se encuentran en estado fósil, en esa capa sedimentaria, suelen presentar una importante fragilidad. En el caso de la pieza descubierta en Campo Spósito tuvo que ser extraída con mucha precaución ya que presentaba grietas en toda su superficie. Luego, se consolidó con los productos habituales en las instalaciones del Museo Paleontológico.