El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

El posteo de una abuela sampedrina que conmovió al país

Elba Morillo publicó, en la tarde del 5 de Diciembre, un posteo en Facebook que, imprevistamente, haría conocer su historia en todo el país.
Con orgullo de abuela, escribió: "Haci da gusto seguir luchando por ello enzo y matías pasaron de grado luchando todos los días hiciste los deberes los trabajos practico si si si ello mismo cuando crescan van a decir tenia razón mi abuela aunque que para ello soy su mama (sic)".

Pero lo que terminaría de llamar la atención, generando la reacción de miles de usuarios de todo el país en las redes sociales, sería el comentario de su hija Ayelén, en Twitter: "Mi vieja, escribe para el orto, tiene 55 años, salió del medio del monte de Entre Ríos, solo tiene hasta 3er grado. Pero le insiste a mis sobrinos que estudien. Ella más que nadie sabe lo que cuesta no terminar la esc. (Tiene la custodia de mis sobrinos xq falleció mi hna.)".
Efectivamente, Elba, hoy de 56 años, tuvo que dejar sus estudios apenas finalizado séptimo grado, cuando residía en la zona rural.
Hoy vende frutas y cuida de sus cinco nietos, incluyendo a los tres hijos de Leonela, su hija fallecida a principios de este año por un cuadro derivado del HIV: Enzo (de 14), Matías (de 11) y Pilar (de 4).
"Cuesta hacerlos estudiar. Juegan al fútbol y les encanta la pelota, son los dos goleadores. Juegan de 10. Entonces vienen de la escuela y pelota y pelota, pero hay que perseguirlos para que hagan los deberes. Pero están al día con el estudio. Enzo en segundo y Matías entró al primero de secundaria" declaró al portal "Infobae".
Ahora, va por su próximo objetivo: lograr en los tribunales de San Nicolás que le otorguen la custodia definitiva.