El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Encontraron restos de una boleadora en un campo

Un hombre que araba su campo, ubicado en proximidades de la Curva de la Muerte, sobre la ruta 191, encontró los restos de una boleadora enterrada a unos 30 cm de profundidad.
Eladio Martínez llevó la esfera de piedra, a la que atribuyó un interés cultural, al Museo Paleontológico, para que se estudiara el hallazgo.

En el lugar, comprobaron que es una bola utilizada en una boleadora por pueblos originarios. Está construida de granito, piedra inexistente en nuestra zona.
Estas bolas, que se suelen encontrar en los campos de la provincia, fueron utilizadas como armas de cacería por las etnias que poblaban la llanura. Están esculpidas en rocas duras provenientes, principalmente, de las serranías de la zona de Tandil y Sierra de la Ventana. También de la zona de isla Martín García. En el intercambio comercial existente con las tribus locales, estas bolas eran canjeadas por alimentos, cueros, alfarería, etc.
Algunas poseen una ranura en el medio de la esfera rocosa para atar los listones de cuero con los que se armaban las boleadoras pero este no es el caso. Esta bola es lisa por lo que, seguramente, era envuelta un trozo de cuero que se ataba a las tiras y así quedaba armada la boleadora.
Era frecuente que quedaran extraviadas luego de una cacería.