Mariel Mitidieri presentó "Herederos de la Laguna" en el Club Náutico

El Club Náutico San Pedro fue escenario de un emotivo encuentro cultural en el marco de las actividades camino a su 119º aniversario. Este miércoles 29 de julio, las instalaciones de la Escuela Náutica Guillermo Brown acogieron la presentación del libro "Herederos de la Laguna", una obra escrita por la sampedrina Mariel Mitidieri que convocó a más de 80 personas, entre miembros de la Comisión Directiva, deportistas, referentes históricos del canotaje y vecinos vinculados a la historia fluvial de la región. La conducción de la jornada estuvo a cargo de Sonia Secchi, secretaria de la Comisión Directiva del club. La velada combinó recuerdos, reflexiones e historias compartidas frente a la mirada atenta de un público que colmó el salón, con el marco natural de la laguna de fondo. Durante el evento, la autora estuvo acompañada por Lola Barceló, ilustradora del libro y joven navegante de la clase Optimist de la institución, quien ofreció la lectura de alguno...

"Entraron a los gritos, con palos y nos agarraron de los pelos"

Lidia, la mujer a la que intentaron desalojar violentamente de la casa en la que reside, ubicada en José Hernández al 1600, relató a "Equipo de Radio" lo sucedido en horas de la madrugada.
"Más o menos a las 23.30 sentí ruido en el patio. Después le dije a la nena de 14 que había ruidos afuera, que le avisara a la hermana que estaba en la habitación de al lado. Al segundo sentí un fuerte ruido en la puerta de atrás y entraron a los gritos, con palos, con cosas punzantes, como que nos querían clavar a todos" indicó la mujer.

La sucesión de violencia para desalojar la vivienda incluyó episodios extremadamente graves: "A mi hijo de 15 lo golpearon y lo arrastraron de los pelos, a mi hija de 14 también la sacaron. A mi hijo mayor, de 36, que vive atrás, lo agarraron a patadas. Nos gritaban cosas, nos decían que nos vayamos, nos tiraban las cosas afuera. Los chicos estaban todos con la ropa de dormir y quedamos en la calle".
La intervención de los vecinos y la policía permitió controlar rápidamente la situación: "Llamaron al patrullero, vinieron y los sacaron enseguida afuera y los llevaron".
Todo se originó por una supuesta deuda en la transacción de compraventa de la propiedad: "Estas personas hace tres años me vendieron este lugar a mí. Como yo alquilé toda mi vida, lo compré, y lo pagué. Di cosas, muebles, teléfonos, freezer, plata y quieren más plata. Di todo lo que tenía, no tengo más de dónde. Vivo en el día a día y vivo de lo que amaso para los negocios, porque hago pasteles hojaldrados. No tengo para darles plata. Ya les dí, qué más quieren.
Una de las personas con mi garrafa le hizo una amenaza al policía, también".