Tras una alerta vecinal, la policía detuvo a una pareja que robó en un comercio

Una pareja de 29 años fue aprehendida en la madrugada de hoy tras ser señalada como autora de un robo en un comercio. El hecho fue detectado inicialmente por un vecino, cuya alerta permitió un rápido despliegue de las fuerzas de seguridad locales para recuperar el material sustraído. La intervención se produjo mientras personal de la Estación de Policía Comunal (EPC) realizaba tareas de prevención en la zona. Un hombre de 45 años advirtió a los efectivos sobre la presencia de dos sospechosos que, tras violentar un cristal del establecimiento, habían logrado retirar diversos artículos del interior.

"Jamás me pegaron tanto: en la Comisaría nos enseñaron "buenos modales" a golpes"

La referente del Movimiento de Trabajadores Excluídos, Jaquelina Flores, relató en primera persona a "La Garganta Poderosa" la violenta represión de la policía frente a la Municipalidad de San Pedro.
Flores fue una de las detenidas durante la protesta de cartoneros y recicladores del basural municipal el miércoles pasado.
Además de la golpiza que pudo apreciarse en los videos que circularon por las redes sociales y llegaron a los medios de comunicación, la dirigente social también denunció apremios ilegales en la Comisaría.


“JAMÁS ME PEGARON TANTO EN MI VIDA”

*Por Jacquelina Flores,
referente del MTE reprimida por la intendencia de San Pedro.

En el barrio La Tosquera construimos hace un año y medio poder popular con nuestro sector cartonero. En abril se le planteó a la intendencia las necesidades de quienes reciclan lo recolectado en un basural a cielo abierto y se firmó un acta de acuerdo con Silvio Corti, secretario de Gobierno, en la que se comprometió, entre otras promesas, a proveer elementos de seguridad que reclaman los vecinos para mejorar las condiciones laborales. Ante el incumplimiento, fuimos anteayer al municipio de San Pedro para que nos atendiera el intendente de Cambiemos Cecilio Salazar.

Luego de tres horas sin dar la cara, arrimamos gomas de autos a las puertas del edificio. En ese momento, miembros de la Policía local se acercaron con matafuegos pese a que no habíamos encendido nada. ¡Y nos vaciaron los extintores en la cara! Varios convulsionaron y dos debieron ser hospitalizados. Minutos después llegó Infantería y empezó a pegarnos palazos, sin parar. ¡Eran 60 uniformados y nosotros menos de 40! Por si fuera poco, un oficial se descargó con balazos de goma, mientras varios efectivos golpeaban a gente en el suelo. “Negra de mierda, ¿qué hacés en San Pedro? No te queremos ver más”, me dijo un grupo de personal femenino antes de molerme a bastonazos. Un compañero quiso socorrerme y ligó una paliza feroz. Nos llevaron detenidos a ambos y a cuatro militantes más.

Las irregularidades siguieron. En la comisaría nos enseñaron “buenos modales” a golpes y advirtieron que ahí “las cosas son distintas”, que debíamos portarnos “bien” y “aprender a callar”. En mi caso particular, la doctora de guardia del hospital me preguntó si me habían pegado. “Me acaban de reprimir, ¿no corresponde que me revises?”, reaccioné. No me contestó y ahí terminó el “control médico”. Cuatro horas después de la represión, el secretario de Gobierno hizo una conferencia de prensa negando el acta de compromiso ¡que él mismo había firmado!

No pienso naturalizar semejante violencia que refleja mi cuerpo lleno de moretones. Sin exagerar, jamás me pegaron tanto en toda mi vida, cuando lo único que pretendemos es que cumplan sus promesas. Aunque el desprecio que tienen hacia los pobres esté traspasando los peores límites, no vamos a retroceder hasta que cumplan con el pacto.

Estamos con los cuerpos doloridos, pero con el espíritu intacto".