El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Familia de Crespién pide investigar su muerte

Destacamento policial de Santa Lucía
La familia de Juan Carlos Crespién reclamó públicamente que la causa no se cierre con la hipótesis de suicidio, y que se sigan investigando las características de su muerte.
La primera información adjuntada a la causa indica que Crespién se quitó la vida disparándose con el arma de su pareja, una agente de la policía, luego de una discusión en la casa en la que ambos vivían, en Santa Lucía.

"Queremos saber lo que pasó, por qué me ocultaron información, y no me avisaron que a mi hijo le pasó eso" dijo Juan Domingo, su padre, en declaraciones a "Somos Noticias".
"De las pericias no sabemos nada, las tiene Gendarmería y la causa está a cargo de la Dra. Viviana Ramos" explicó Crespién.
"Estamos con dudas, no puedo llegar a entender lo que pasó, no acuso a nadie, pero quiero que se investigue bien. Primero nos dijeron que tenía un disparo de derecha a izquierda y después que era de izquierda a derecha. Y él es diestro..." reflexionó.
Margarita, la madre de la víctima, remarcó: "Hicieron cosas que no tenían que hacer. Lo trajeron, no nos dejaron ver. Nosotros estamos muy mal y no dormimos tranquilos, pensando. Nosotros nos enteramos por los medios. No nos avisaron, ni nos llamaron, nada. Ni a los padres, ni a los 9 hermanos. El deber de ella (su pareja) era, si no podía llamar, hacer llamar a la familia para ver lo que había pasado. Hasta el día de hoy ella no llamó ni nada. Siendo que cuando venía acá la tratábamos como una hija".