Rock en Baradero: Pogo y ritual entre la lluvia, el sol, el calor y el frío

Bien entrada la madrugada del domingo, el cansancio comenzaba a ganarle a las miles de personas que colmaron el Anfiteatro Municipal de Baradero reconvertido en la República del Rock. Después de dos días, el calor insoportable, la humedad pegajosa, el viento, la lluvia, el sol y, finalmente, el frío, eran demasiado. Pero Rock en Baradero siempre tiene algo más. El sopapo para despertar a los que se quedaron para el final llegó de la mano de Peces Raros y una explosión audiovisual adrenalínica y sin espejos en los que mirarse dentro de la música argentina de este siglo. 

“Mi nuera estuvo minutos antes entre el auto y la pared”

Roberto Mascaró, dueño de la casa dañada durante el choque de un Ford Falcon contra un auto estacionado, se refirió a la situación vivida por su familia. 
En declaraciones a “Equipo de Radio”, Mascaró confirmó que su nuera “estuvo minutos antes entre medio del auto y la ventana, llamando a mi hijo para que le abriera”, y sostuvo que si el choque hubiera sido en ese momento, se habría producido una tragedia. 

Como el conductor del Falcon se fue del lugar, durante todo el día domingo intentaron contactarse con él. “Llamamos a la policía, vino el móvil y nos dijeron que al no haber heridos no podían ir a buscarlo y que teníamos que buscarlo nosotros. Unos chicos que estaban acá lo siguieron y sabíamos en donde vivía, pero yo no sabía si ir a buscarlo porque no tenía idea de cómo iba a reaccionar” explicó. 
Finalmente, luego de que los videos de las cámaras de seguridad llegaran a las redes sociales y las páginas web, comenzaron a conocerse datos del chofer. 
Varias horas más tarde, pudo encontrarse con él. “Me pidió 50 mil disculpas el muchacho, y me dijo que estaba arrepentido. Incluso se ofreció a arreglarme la casa. Lo de los autos quedó en manos del seguro” indicó.