Rock en Baradero: Pogo y ritual entre la lluvia, el sol, el calor y el frío

Bien entrada la madrugada del domingo, el cansancio comenzaba a ganarle a las miles de personas que colmaron el Anfiteatro Municipal de Baradero reconvertido en la República del Rock. Después de dos días, el calor insoportable, la humedad pegajosa, el viento, la lluvia, el sol y, finalmente, el frío, eran demasiado. Pero Rock en Baradero siempre tiene algo más. El sopapo para despertar a los que se quedaron para el final llegó de la mano de Peces Raros y una explosión audiovisual adrenalínica y sin espejos en los que mirarse dentro de la música argentina de este siglo. 

El rock en todas sus variantes pasó por Vuelta de Obligado

Con una apuesta al crecimiento técnico y musical con relación a la primera edición, se realizó este sábado el segundo “Obligado Rock”. 
La plaza de la localidad (que cada día más apuesta a la cultura para lograr un crecimiento) fue el escenario de un evento que comenzó en las primeras horas de la tarde y se extendió hasta bien avanzada la noche. 

Con la organización de Juan Suárez y el apoyo de distintas áreas municipales, el festival reunió a grupos que presentaban distintas variantes de rock, blues, progresive, heavy, hardcore y grunge, entre otros subgéneros. 
Homenajes a Riff (muy aplaudidos por los integrantes de las agrupaciones de motoqueros que llegaron del sur de Santa Fe y el norte de Buenos Aires), Hermética y Nirvana, alternaron con bandas de San Pedro, Baradero y el Conurbano bonaerense. 
“The Cuervo’s”, “Vanadio”, “Drako Brujo”, “Cráneo Candente”, “Subliminal”, “Peregrino revoltoso”, “Navidad en Agosto”, “A Flote Rock”, “Etrusco”, “La Caldera Rock”, “Los Belsunce”, “Vlad Tepes”, “Joss Rock”, “Ego social” y “El Conventillo” son algunos de los nombres que se sucedieron en el escenario. 
Los organizadores anticiparon su intención de organizar, para la tercera edición, un “Pre Obligado Rock”: un concurso de bandas que clasificaría a los ganadores para la fecha definitiva.