El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Conflicto entre vecinos con hierros y hachas caseras

Foto ilustrativa
Un incidente entre vecinos en Laprida al 600 motivó la intervención de la policía. 
Una joven de 21 años que reside en el lugar se encontraba en el interior de su vivienda, cuando comenzó a escuchar ruidos de fuertes golpes en la puerta de acceso. 

Desde adentro, pudo observar que se trataba de su vecino lindero, que tenía en sus manos un hierro con el que golpeaba la puerta. La residente le gritó desde el interior que llamaría a la policía, motivando que el agresor se retire del lugar. 
La denunciante mencionó a los uniformados que existen problemas desde hace dos meses, aunque dijo desconocer cuál es el motivo del conflicto. 
Poco después, la policía tuvo que trasladarse a la misma cuadra, por un llamado de otros vecinos. En el lugar, observaron que un hombre portaba un hacha de fabricación casera en sus manos, mientras corría a otro. El agresor fue interceptado y aprehendido por los efectivos. 
El perseguido indicó que el problema comenzó a raíz del reclamo que le hizo por haberle dañado la puerta a su sobrina. En ambos casos, la UFI 11 inició actuaciones caratuladas como “Amenazas agravadas”.