Con el recambio de más de 2200 luminarias LED, se redujo un 46% el consumo eléctrico urbano

  La Secretaría de Obras Públicas y en un trabajo coordinado con COOPSER, continúa con la ejecución del plan de modernización del alumbrado público que ya alcanzó la renovación de 2277 unidades en diversos sectores estratégicos de la ciudad. El programa de infraestructura urbana contempla la sustitución paulatina de los antiguos equipos de sodio y vapor de mercurio por artefactos con tecnología LED de última generación. Esta reconversión tecnológica permite optimizar el rendimiento lumínico en la vía pública, mejorar la visibilidad urbana y brindar un servicio de mayor eficiencia general.

Encuentran quirquincho fosilizado de 600 mil años

Un ejemplar fosilizado de quirquincho fue encontrado por integrantes del Grupo Conservacionista de Fósiles en la pared de la cantera en explotación de la empresa “Tosquera San Pedro”. 
Las piezas perfectamente preservadas del Chaetophractus, conocido popularmente como “peludo de las pampas”, datan de alrededor de 600 mil años. 

De acuerdo a lo que se desprende de las observaciones realizadas sobre el ejemplar hallado, éste, al momento de morir, fue preservado por un barro de alta densidad que luego, con el paso del tiempo se fue consolidando y convirtiéndose en la roca laminar en la que se lo encontró finalmente. 
El animal estaba invertido, tal vez producto del accionar de algún carroñero que removió los restos, y conserva decenas de pequeñas placas que formaban el escudo flexible que cubría su cuerpo, huesos de las extremidades, vértebras dorsales y de la cola, el cráneo y sus mandíbulas y numerosas plaquitas que formaban su escudo cefálico, defensa que estos animales poseen sobre sus cabezas. 

El ejemplar tiene un alto valor científico, tanto por la cantidad de componentes que se conservaron en el proceso de fosilización como por la antigüedad del mismo, la cual, de acuerdo al nivel de los sedimentos en los que fue descubierto, rondaría los 600.000 años, un momento del tiempo geológico correspondiente al final de la edad Ensenadense, durante el Pleistoceno medio. 
Desde el Museo de San Pedro consideran que “el alto grado de conservación y la antigüedad de este ejemplar lo convierten en un material de estudio asombroso, ya que no sólo permitirá comparar los cambios anatómicos que pudo haber experimentado el género Chaetophractus en el último medio millón de años, sino que sumará detalles al conocimiento de la fauna y el ambiente que dominaban la región en aquel momento del tiempo, en el norte bonaerense. 
La posición del fósil en el sedimento que lo contuvo y la composición del mismo, brindarán detalles del medio en el que vivió y murió este animal”.