El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Branto Ayala vuelve al penal de Sierra Chica

La Justicia finalmente dispuso el destino del peligroso delincuente Roberto Gerardo Branto Ayala a una cárcel de máxima seguridad. 
El destino elegido para el imputado por el asalto que derivó en el asesinato del policía Nelson Lillo es la Unidad Penitenciaria 38, de Sierra Chica, en donde ya estuvo alojado durante algunos de sus múltiples períodos de reclusión. De hecho, se lo vinculó con las bandas de algunos de los llamados "12 apóstoles" que perpetraron el más cruento motín de la historia carcelaria argentina.

 “El Zurdo” fue trasladado en la madrugada del jueves desde el Hospital Subzonal “Dr. Emilio Ruffa”, en donde permaneció internado desde su detención, el sábado, recuperándose de las heridas sufridas durante el tiroteo con la policía. 
“Tito”, como también se lo conoce, no regresó a la cárcel luego de una salida transitoria. Por tal motivo, se descuenta que deberá cumplir en forma efectiva la pena de prisión por los secuestros perpetrados en 2003 y 2004, que culmina dentro de diez años. A eso deberá sumarse el asalto perpetrado en San Pedro, el homicidio de Lillo y, probablemente, otros hechos ocurridos en Baradero en las últimas semanas.