Un grupo de padres de los niños presuntamente abusados por un profesor de música en el Instituto Margarita O’Farrel de Maguirre reclamaron frente a la delegación municipal por la detención del único imputado.
La protesta fue acompañada por familiares y vecinos de la localidad. También estuvieron presentes el Delegado Abel Burgués y el recientemente designado coordinador, Carlos Suárez.
El reclamo transcurrió pacÃficamente, ante la mirada atenta de decenas de efectivos de fuerzas operativas de la policÃa de la provincia de Buenos Aires, llegados especialmente para evitar incidentes.
La vivienda del presunto abusador se encuentra a pocos metros de la delegación, en proximidades de la plaza San MartÃn.
“Estamos solos, no se acercaron los directivos, ni las maestras. Las revisaciones médicas salieron de nuestros bolsillos. La directora no supo qué decir, estaba shockeada” indicó uno de los padres.
“Aparentemente lo están cubriendo por lo que hizo” acusó otro de los presentes, quien sostuvo que “estas situaciones se daban en clases, cuando quedaba solo con las criaturas, aunque las maestras digan que no”.
En concreto, sostienen que, “lo que realmente hacÃa era prepararlos para abusar de ellos” y detalló que “les hacÃa cantar unas canciones y a la vez los amenazaba para que no nos contaran, canciones con posiciones sexuales, palabras, tocarse entre ellos, tocarlo a él, cosas que cuestan mucho explicar como padre”.
Una madre explicó que su hija, de 5 años, se resiste a ir al jardÃn desde el año pasado. “Ignorante de lo que pasaba la obligaba. Nunca me dijo nada hasta que esta semana gracias a otra madre que llega comentando lo que pasó, la nena me cuenta. Me decÃa que el profesor era malo y que hacÃa cosas que no tenÃa que hacerle. Hoy me preguntó si hacÃamos algo porque el profesor malo tiene que estar preso. El dÃa de la revisación médica me dijo que yo era mala porque lo entregaba a otro hombre para que le haga mal. No querÃa tener contacto con el padre ni conmigo”.
Las acusaciones por complicidad incluso llegan a otros padres del establecimiento: “Una mayorÃa de la gente no cree, incluso padres de chicos del jardÃn. Los nenes nuestros nombran también a los compañeros. Pero como no quieren entrar en puterÃos y no ensuciar el apellido, tapan todo. Se cagan en los hijos de ellos y los nuestros”.