Nuevamente, la “viralización” de supuestos intentos de secuestros a niños y adolescentes generó paranoia durante el fin de semana en nuestra ciudad.
Desde el intento por “levantar” a chicas hasta el robo de órganos, los mensajes tenÃan un denominador común en la denuncia por la supuesta utilización de vehÃculos utilitarios, de diferentes marcas.
Por supuesto, todos los casos eran falsos. No intentaron secuestrar adolescentes a la salida de una escuela, ni en la costanera, ni en ninguna plaza. Tampoco hubo alerta policial en hospitales y clÃnicas tal como se dijo.
El extremo fue el mensaje de audio de una mujer que relataba un episodio que parecÃa salido de una pelÃcula, supuestamente ocurrido en Pérez Millán: el conductor de una combi que se suicidaba al estar rodeado por policÃas, que luego habrÃan encontrado a cuatro niños sin los órganos en el interior del vehÃculo.
A esto deben sumarse, nuevamente, las fotos con caras de los supuestos secuestradores (como ya se informó son narcotraficantes detenidos hace varios años en Méjico), o la imagen de una niña presuntamente desaparecida acompañada por el audio desesperado de alguien que decÃa ser su padre, o su madre.
Lo que para muchos es una broma, en realidad representa un serio riesgo.
La última vez que este tipo de conductas se repitieron en nuestra ciudad, y en otras, se produjeron agresiones a conductores de utilitarios que respondÃan a las caracterÃsticas fÃsicas de los supuestos secuestradores.