El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Mensajes de falsos secuestros causaron paranoia en la ciudad

Nuevamente, la “viralización” de supuestos intentos de secuestros a niños y adolescentes generó paranoia durante el fin de semana en nuestra ciudad. 
Desde el intento por “levantar” a chicas hasta el robo de órganos, los mensajes tenían un denominador común en la denuncia por la supuesta utilización de vehículos utilitarios, de diferentes marcas. 

 Por supuesto, todos los casos eran falsos. No intentaron secuestrar adolescentes a la salida de una escuela, ni en la costanera, ni en ninguna plaza. Tampoco hubo alerta policial en hospitales y clínicas tal como se dijo. 
El extremo fue el mensaje de audio de una mujer que relataba un episodio que parecía salido de una película, supuestamente ocurrido en Pérez Millán: el conductor de una combi que se suicidaba al estar rodeado por policías, que luego habrían encontrado a cuatro niños sin los órganos en el interior del vehículo. 
A esto deben sumarse, nuevamente, las fotos con caras de los supuestos secuestradores (como ya se informó son narcotraficantes detenidos hace varios años en Méjico), o la imagen de una niña presuntamente desaparecida acompañada por el audio desesperado de alguien que decía ser su padre, o su madre. Lo que para muchos es una broma, en realidad representa un serio riesgo. 
La última vez que este tipo de conductas se repitieron en nuestra ciudad, y en otras, se produjeron agresiones a conductores de utilitarios que respondían a las características físicas de los supuestos secuestradores.