Pusieron en marcha el proyecto de intervención con mosaicos en homenaje a Agenor Almada

  Comenzó la transformación integral del Paseo Agenor Almada a través de una intervención artística colectiva que reúne a muralistas de diversos puntos del país. Durante la jornada de este sábado, más de 40 artistas especializados en la técnica de mosaiquismo dieron inicio a la primera etapa de este proyecto que busca poner en valor el espacio público y rendir tributo a la figura del emblemático nadador sampedrino. La iniciativa, que cuenta con la coordinación general de la arquitecta María Luz Méndez, se propone intervenir las estructuras del paseo con obras que fusionan la identidad local y el arte contemporáneo. El despliegue de los realizadores atrajo la atención de vecinos y turistas que se acercaron a observar el proceso de composición de los murales.

Pablo Noat: el gran dirigente (semblanza de Jorge Alberto Bolla)

Pablo Noat falleció el viernes a los 91 años. 
Veterano dirigente del Club Sportivo La Esperanza, su otra casa desde siempre; desde que la entidad del ancla en el escudo (porque estampada en la tranquera de la chacra que lo fundaron había un ancla) nació en el paraje La Rosada el 19 de octubre de 1919, hasta que el club se vino a la ciudad en la década del 70, afianzándose en 1979 con la construcción de la sede, el salón y la cancha a la que atravesó posteriormente la Avenida Sarmiento, erigiéndose una nueva en los noventa en terrenos de su propiedad. Justo homenaje que el complejo lleve el nombre del gran presidente. 

Pablo Noat en su juventud fue arquero de La Esperanza; también director técnico y dirigente en el puesto que lo ubicaran en la lista. 
Además, Pablo brindó su tiempo a la Cooperativa Eléctrica como uno de sus consejeros, y fue clave para la Liga Deportiva Sampedrina cuando la madre del fútbol no pasaba por un buen momento económico. 
La mayor alegría de Pablo con La Esperanza la vivió en 1996 cuando los verdes se coronaron por primera vez campeones de primera de la Liga. 
Pablo fue el gran organizador de las cenas de La Esperanza y siempre mencionaba que la tradicional mayonesa de ave comenzó a servirse en 1959. 
Se enorgullecía por el dato, mientras recorría las mesas saludando amigos que lo admiraban. 
Un grande, Pablo, no lo olvidaremos.