La policía interceptó a dos hombres que registraban pedidos de captura y paradero activos

  Dos personas de 39 y 27 años fueron demoradas durante las últimas horas en distintos puntos de la ciudad por personal de la Estación de Policía Comunal, luego de que se constatara que ambos poseían requerimientos de la Justicia pendientes por causas por desobediencia y robos agravados. El primero de los procedimientos se concretó durante la mañana en la intersección de las calles Cucit y Manuel Iglesias. En ese sector, los efectivos policiales procedieron a la identificación de rutina de un hombre de 39 años. Tras consultar sus datos en el sistema informático de las fuerzas de seguridad, se estableció que sobre él pesaba un pedido de captura activa emitido por el Juzgado en lo Correccional Nº 1 del Departamento Judicial de San Nicolás, en el marco de una causa caratulada como desobediencia.

“Chichón” González: “Se sentó a esperar que mi madre le juntara la plata”

Roberto “Chichón” González, hijo de la mujer que fue víctima de un robo tras un engaño telefónico, reiteró la importancia de denunciar este tipo de hechos. 
Además, detalló lo sucedido: “La llamaron diciendo que hablaban en nombre de mi sobrino que estaba acá, aunque vive en Buenos Aires. Tenían mi nombre, el de varias personas de la familia”. 

La estafa guarda similitudes con otros hechos ocurridos en la zona: “Le decían que no corte. Que su nieto estaba en el banco, que necesitaba llevar plata para el banco, que los dólares los tenía que cambiar porque no iba a servir más. Que los billetes que tenían numeración tenían que cambiarlos, y había un camión blindado que estaba en la esquina esperando para llevarse la plata”. 
 El hombre que se presentó en la casa era “de unos 70 y pico, tes blanca, medio flaco, rubio tirando a canoso, y no creo que sea de acá”. El delincuente “entró y se sentó en la casa de mi vieja, esperó que juntara la plata, la envolviera… fue como sacarle un juguete a un chico, te da una bronca…” 
 La maniobra fue descubierta poco después de que los ladrones se fueran de la casa, ya que la nuera de la mujer vive en una casa próxima. Al llegar, le confirmó a su suegra que su hijo (el nieto) estaba chateando con ella desde Buenos Aires. 
“Al principio no se daba cuenta. Lo que aconsejo es hacer la denuncia. Si uno hace la denuncia, la gente se entera. Si me hubiera enterado antes hubiera estado alerta y hubiese hablado con ella” concluyó.