La policía interceptó a dos hombres que registraban pedidos de captura y paradero activos

  Dos personas de 39 y 27 años fueron demoradas durante las últimas horas en distintos puntos de la ciudad por personal de la Estación de Policía Comunal, luego de que se constatara que ambos poseían requerimientos de la Justicia pendientes por causas por desobediencia y robos agravados. El primero de los procedimientos se concretó durante la mañana en la intersección de las calles Cucit y Manuel Iglesias. En ese sector, los efectivos policiales procedieron a la identificación de rutina de un hombre de 39 años. Tras consultar sus datos en el sistema informático de las fuerzas de seguridad, se estableció que sobre él pesaba un pedido de captura activa emitido por el Juzgado en lo Correccional Nº 1 del Departamento Judicial de San Nicolás, en el marco de una causa caratulada como desobediencia.

“Tenemos que resolver nuestras diferencias con los chicos en las aulas”

Foto DGCyE
El Director General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires, Alejandro Finocchiaro, encabezó esta mañana el acto de inauguración del Jardín 918. 
En su discurso, el funcionario provincial sostuvo que hay que considerar la educación pública “demasiado importante para los destinos de la patria como para que entre en la lucha político partidaria”. 

En obvia referencia al inminente paro de actividades del próximo miércoles, Finocchiaro sostuvo que “los adultos tenemos que aprender a resolver nuestras diferencias con los chicos adentro de las aulas y no afuera”. 
El funcionario expresó que “hay que trabajar para que la educación vuelva a ser la gran niveladora de la línea de partida, para que no importe el lugar en donde un chico nace o el estado económico”. 
 El Ministro de Educación agregó que “una escuela no se mide por el tamaño de los ladrillos, sino por la comunidad educativa, por los alumnos, por los directivos, por los docentes, por los auxiliares, por todos los que día a día trabajan para mejorar la educación”. 
Finalmente, pidió que deje de considerarse a los niños como “el futuro”: “Son el presente, y nuestra obligación es permitirles que accedan a la educación del siglo XXI. Tenemos la responsabilidad moral y ética de trabajar para una mejor educación, que no solo los forme como ciudadanos sino que cuando terminen la escuela media tengan la libertad y autonomía de definir su futuro, sea cual fuere”.