Rock en Baradero: Pogo y ritual entre la lluvia, el sol, el calor y el frío

Bien entrada la madrugada del domingo, el cansancio comenzaba a ganarle a las miles de personas que colmaron el Anfiteatro Municipal de Baradero reconvertido en la República del Rock. Después de dos días, el calor insoportable, la humedad pegajosa, el viento, la lluvia, el sol y, finalmente, el frío, eran demasiado. Pero Rock en Baradero siempre tiene algo más. El sopapo para despertar a los que se quedaron para el final llegó de la mano de Peces Raros y una explosión audiovisual adrenalínica y sin espejos en los que mirarse dentro de la música argentina de este siglo. 

La tenían encerrada, la golpeaban y la sacaban para “visitar” a su pareja, preso por abuso sexual

La joven de 21 años embarazada de tres meses que denunció a sus suegros por privación ilegal de la libertad permanecía encerrada en una pequeña y precaria habitación de una casa en Pueblo Doyle. 
 Así lo confirmó el Dr. Marcelo Manso, titular de la UFI 5, quien subroga las actuaciones por la licencia de la Dra. Viviana Ramos, de la UFI 11. 



“Denunció en la Comisaría de la Mujer una posible privación ilegal de la libertad durante ocho meses que podría extenderse a otras personas, la mayoría menores de edad. Además de la privación, señala maltratos. Se dispuso a la 1.30 o 2 de la madrugada un allanamiento que se concretó poco después y logramos acreditar algunas de las circunstancias denunciadas” explicó el Fiscal.
“Se derivaron a las menores que encontramos al hospital para un examen médico general y podrían encontrarse con la madre, que permanece en el Instituto Sarmiento” agregó Manso. 
Las condiciones en que estaba secuestrada eran inhumanas: “La tenían privada de la libertad en un cuartito, manifestó que le pasaban comida por debajo de la puerta y que la tuvieron ocho meses. Que recibió maltratos, con algunos elementos con las que se las golpeaba que se secuestraron en el lugar, como rebenques o palos”. 
 La situación se extendía a su pequeño hijo de dos años: “Estaba con ella en el cuarto, lo sacaban entre dos y tres horas por día y después se lo devolvían”. 
 En la denuncia, la joven señala que era trasladada bajo amenazas a la cárcel para realizar “visitas higiénicas” a su pareja. Ahora está embarazada de tres meses. 
 El lugar en donde estaba encerrada es una pequeña habitación de chapa ubicada en la parte trasera de la vivienda, con techo de lona, piso de tierra y la puerta trabada con cadenas. Solo tenía un colchón y una frazada, sin ningún elemento para higienizarse. 
 Su salida se produjo, según relató, luego de que su suegra, una de las secuestradoras y quien le alcanzaba la comida todos los días, la “echara” de la casa. Tras pedir dinero a un vecino para tomar el colectivo, llegó a San Pedro y formuló la denuncia.