El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

La tenían encerrada, la golpeaban y la sacaban para “visitar” a su pareja, preso por abuso sexual

La joven de 21 años embarazada de tres meses que denunció a sus suegros por privación ilegal de la libertad permanecía encerrada en una pequeña y precaria habitación de una casa en Pueblo Doyle. 
 Así lo confirmó el Dr. Marcelo Manso, titular de la UFI 5, quien subroga las actuaciones por la licencia de la Dra. Viviana Ramos, de la UFI 11. 



“Denunció en la Comisaría de la Mujer una posible privación ilegal de la libertad durante ocho meses que podría extenderse a otras personas, la mayoría menores de edad. Además de la privación, señala maltratos. Se dispuso a la 1.30 o 2 de la madrugada un allanamiento que se concretó poco después y logramos acreditar algunas de las circunstancias denunciadas” explicó el Fiscal.
“Se derivaron a las menores que encontramos al hospital para un examen médico general y podrían encontrarse con la madre, que permanece en el Instituto Sarmiento” agregó Manso. 
Las condiciones en que estaba secuestrada eran inhumanas: “La tenían privada de la libertad en un cuartito, manifestó que le pasaban comida por debajo de la puerta y que la tuvieron ocho meses. Que recibió maltratos, con algunos elementos con las que se las golpeaba que se secuestraron en el lugar, como rebenques o palos”. 
 La situación se extendía a su pequeño hijo de dos años: “Estaba con ella en el cuarto, lo sacaban entre dos y tres horas por día y después se lo devolvían”. 
 En la denuncia, la joven señala que era trasladada bajo amenazas a la cárcel para realizar “visitas higiénicas” a su pareja. Ahora está embarazada de tres meses. 
 El lugar en donde estaba encerrada es una pequeña habitación de chapa ubicada en la parte trasera de la vivienda, con techo de lona, piso de tierra y la puerta trabada con cadenas. Solo tenía un colchón y una frazada, sin ningún elemento para higienizarse. 
 Su salida se produjo, según relató, luego de que su suegra, una de las secuestradoras y quien le alcanzaba la comida todos los días, la “echara” de la casa. Tras pedir dinero a un vecino para tomar el colectivo, llegó a San Pedro y formuló la denuncia.