Rock en Baradero: Pogo y ritual entre la lluvia, el sol, el calor y el frío

Bien entrada la madrugada del domingo, el cansancio comenzaba a ganarle a las miles de personas que colmaron el Anfiteatro Municipal de Baradero reconvertido en la República del Rock. Después de dos días, el calor insoportable, la humedad pegajosa, el viento, la lluvia, el sol y, finalmente, el frío, eran demasiado. Pero Rock en Baradero siempre tiene algo más. El sopapo para despertar a los que se quedaron para el final llegó de la mano de Peces Raros y una explosión audiovisual adrenalínica y sin espejos en los que mirarse dentro de la música argentina de este siglo. 

Tras los incidentes, liberan totalmente el predio usurpado

Fotos Sergio Ortega
Luego una situación de de extrema tensión, la policía avanzó totalmente sobre el predio usurpado y delimitó los terrenos para evitar que los ocupantes vuelvan e ingresar. 
En pocos minutos, los propios efectivos comenzaron a desmantelar las chapas, postes y plásticos con los que se armaron las viviendas. 

La mayoría de las familias que ocuparon el lugar se llevaron también sus propias pertenencias. Incluso, aquellos que participaron de los incidentes y arrojaron piedras hacia la policía.