El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Violenta agresión a una empleada del Hospital por su ex pareja

Una empleada del Hospital fue agredida brutalmente esta tarde, poco después de las 15, en el Hospital. 
 Alberto Barrios, encargado de seguridad, confirmó a La Radio 92.3 que el sujeto golpeó dos veces a la mujer, una vez en el interior y otra en proximidades del acceso al sector de pediatría, cuando se dirigía a realizar la denuncia. 

“Vino el esposo y la golpeó. Los chicos de seguridad se enteraron, fueron al lugar, los separaron. Cuando iban a hacer la denuncia a la comisaría, otra vez la agredió, con una violencia tremenda, y otra vez intervino el personal” explicó Barrios. 
“El muchacho que los separó tiene un auto, e incluso lo amenazó de que le iba a romper el auto y lo iba a prender fuego. Pero nadie se mete. Aunque no lo vieron únicamente los chicos de seguridad, el resto no tomó participación” dijo Barrios. 
 La situación se repitió varias veces con los mismos protagonistas en los últimos meses. “Yo lo había sacado dos o tres veces. Le había hablado y le dije que no venga a molestar porque la señora estaba trabajando. Él seguía y seguía, pero más que hablar no podemos hacer nada” explicó el empleado. 
Con relación al trabajo del personal de seguridad, el responsable del área agregó que “no podemos tocar a nadie, porque si intervenimos, alguien se cae, se lastima y nos hacen un sumario, podemos perder el trabajo”. 
Este tipo de hechos tuvieron como víctimas, incluso, a los propios trabajadores: “Hemos tenido compañeros que le pusieron un cuchillo en la garganta y nadie salió a defenderlos. A una compañera alguien le pegó una cachetada” remarcó.