El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Arbolado público (por Eduardo Campos)

 Suele decirse que el avance de las ciudades y los países se produce mechado con retrocesos. Lo que vendría a ser algo así como dar dos pasos y retroceder uno. 
Sin lugar a dudas que en el rubro retroceso debemos colocar a la empresa de servicios eléctricos. No en lo que se refiere al servicio, caro como pocos, pero muy bueno en cuanto a calidad. Sin embargo el trato que esta empresa da al arbolado público es decididamente terrible. 

Estamos de acuerdo en que hay especies de árboles que no son las adecuadas y que muchos ejemplares han tomado tamaños impropios que dañan el tendido eléctrico, pero el corte que se les está dando por ejemplo hoy, 11 de noviembre, a los árboles existentes en Gomendio y 3 de febrero es decididamente calamitoso, porque no se trata del corte de las ramas que molestan a la CoopSer, sino de un corte total de la copa. 
Estamos en vísperas de un verano que, debido al calentamiento global, promete ser tremendamente caluroso y fíjense la fecha en que se está descopando los árboles. Los frentes de las viviendas y los automóviles quedan muy expuestos a la potencia de los rayos solares deteriorándose. Sin lugar a dudas que en todo esto hay un componente económico. 
Un árbol menos frente a un domicilio es un aire acondicionado más y el consecuente consumo, pero la cosa no es así. Un aire acondicionado puede enfriar una habitación o una sala pero no una casa completa. El árbol sí lo hace. 
Ahora bien, la pregunta es ¿Por qué el municipio no dice nada? Si bien desde hace años estamos acostumbrados a que dé respuestas a problemas con la misma agilidad con que lo hace una momia egipcia, la enorme deuda que la comuna tiene con la CoopSer hace que se hagan los tontos y no digan nada cuando hace ya años, por lo menos 5, que la empresa de electricidad debiera estar contestando pedidos de informes del HCD. 
Sin embargo solo tenemos, cuando llega la época de poda, un tibio comunicado municipal donde se prohíbe la misma (al que nadie da pelota) y alguna multa, de vez en cuando, aplicada al más boludo. 
La comuna debe entender que, con lo que ha hecho la CoopSer hasta ahora en el arbolado público (no es de ellos, es público) y aplicando las multas y sanciones correspondientes, podría saldar perfectamente la deuda que tiene con la empresa o disminuirla bastante. 
La propuesta a los ciudadanos que les interese la cuestión podría ser la siguiente: Realizar un petitorio a entes provinciales y nacionales acompañado con grabaciones (hay de sobra) y fotografías particulares del trato que la empresa de servicios eléctricos de San Pedro da al arbolado público y rural para que alguien, ya que de la comuna no se puede esperar nada, tome alguna medida al respecto. 
 Por el otro lado queda para las autoridades entrantes en nuestro partido que efectúen el recambio de especies por otras que se adapten más a la necesidad de la ciudad y, si tiene tiempo, intimar a aquellos que cortaron árboles porque rompen las veredas y dejaron los troncos asomando. 
Tropezar y caer sobre ellos también es tan peligroso como andar por esas mismas veredas. 

Eduardo Campos