El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Asalto en Ruta 9: “Amenazaron con violar a mi mujer, me quebraron una costilla y me pasaron corriente”

Jorge, el puestero que anoche fue víctima de un brutal asalto perpetrado por una banda de delincuentes en el kilómetro 155 de la Ruta 9, relató lo sucedido a La Radio 92.3. 
 “Al entrar ellos lo primero que dicen es “donde están los 100 mil” y “la droga en donde la tenés”, pero imaginate que tengo 47 años y quiero mi libertad” indicó el artesano, llegado hace 14 años desde la provincia de Misiones. 
 Jorge contó la sucesión de hechos ocurridos anoche: “Estábamos sentados en la cama con el chico mirando tele. Mi señora grita. Barretearon la puerta, la doblaron, estaban adentro. Iban a entrar a nuestra pieza y les bloqueamos la puerta, pero el delincuente pegó un tiro al lado mío con una recortada y me dice que el próximo iba a ser conmigo”.

 El asalto fue cada vez más violentos: “Me ataron, me pedían la plata, me decían “donde están los 100 mil”, pedían por el auto rojo y creo que se confundieron con el auto de un vecino. Me empieza a patear uno con una bota y me rompió la costilla. No se conformaron con eso, enchufaron cables y me pusieron energía dos veces, pero saltó la térmica”. 
 La mujer, afectada por la situación, sufrió una crisis: “Mi señora empezó a convulsionar en el baño y ellos la amenazaron con que la iban a violar, y que la iban a matar”. 

La descripción de los delincuentes reúne características particulares: “En la casa entraron cuatro, jóvenes, altos encapuchados y con guantes. Con mucha violencia. Mientras estaban esos cuatro en la casa otros entraban en la gomería que está a diez metros. Se escuchaba que sonaban mensajes de celulares todo el tiempo. Como a la media hora, uno dijo a los otros que llamaran al móvil para irse”. 
Al huir, se llevaron “dos plasmas, la garrafa, dos termos, licuadora, mercadería, pollos, carne, la batería del auto, y la casa la dieron vuelta patas para arriba”.