San Pedro registró en 2025 la cifra de nacimientos más baja de la última década y se acerca al crecimiento poblacional cero

  La tendencia a la baja en la natalidad, que se observa a nivel global y nacional, ha impactado con particular fuerza en el territorio bonaerense y, específicamente, en el partido de San Pedro. Según datos oficiales del Registro Provincial de las Personas correspondientes al cierre de 2025, el distrito registró apenas 538 nacimientos , una cifra que representa poco más de la mitad de los alumbramientos contabilizados apenas cinco años atrás. En 2020, San Pedro registraba 970 nacimientos anuales. Desde entonces, la curva ha mostrado un descenso ininterrumpido y pronunciado: 806 en 2021; 768 en 2022; 702 en 2023; y 623 en 2024, hasta perforar el piso de los 600 el año pasado. El desglose por género en 2025 indicó el nacimiento de 278 niñas y 260 niños.

El Museo Paleontológico halló partes de una cornamenta de ciervo en el barrio La Tosquera

Hasta ahora, los hallazgos de restos de ciervos fósiles del género Morenelaphus en San Pedro, sólo se habían registrado en la Reserva de Campo Spósito. 
Falanges, mandíbulas, un cráneo algo deteriorado, una pelvis y algún que otro hueso de las extremidades de esos pacíficos animales han sido recuperados por el equipo del Museo Paleontológico. 
Sin embargo, en estos días, una recorrida por el predio de Tosquera “Mocoretá”, en la zona de barrio La Tosquera, brindó el hallazgo de un nuevo fragmento de la cornamenta de uno de estos animales extintos. 

La pieza fue observada en un corte que el agua de lluvia excavó en el terreno, erosionando y fragmentando el fósil que ya se comenzaba a desintegrar. 
 De acuerdo al perfil de sedimentos reconocido para la zona, el ejemplar habría existido durante la Edad Bonaerense (140.000 a 500.000 años atrás, aprox.), coincidiendo con los demás registros que se tienen de este género en nuestra zona. 
Morenelaphus habitó la llanura pampeana durante el Pleistoceno medio y superior y algunos investigadores opinan que este ciervo fósil poseía una dieta basada, principalmente, en hojas y tallos que cortaba con sus dientes de las plantas arbustivas de escasa altura que encontraba en esta región. 
Fue una especie de tamaño corporal medio dentro de la familia Cervidae, con una cornamenta en forma de “S” muy desarrollada. 
Desde el punto de vista ambiental, Morenelaphus indicaría, en nuestra zona, la presencia de pastizales abiertos con la presencia de vegetación arbustiva, ya que, de acuerdo a sus hábitos alimentarios, poseía una marcada tendencia de tipo ramoneador.