Mariel Mitidieri presentó "Herederos de la Laguna" en el Club Náutico

El Club Náutico San Pedro fue escenario de un emotivo encuentro cultural en el marco de las actividades camino a su 119º aniversario. Este miércoles 29 de julio, las instalaciones de la Escuela Náutica Guillermo Brown acogieron la presentación del libro "Herederos de la Laguna", una obra escrita por la sampedrina Mariel Mitidieri que convocó a más de 80 personas, entre miembros de la Comisión Directiva, deportistas, referentes históricos del canotaje y vecinos vinculados a la historia fluvial de la región. La conducción de la jornada estuvo a cargo de Sonia Secchi, secretaria de la Comisión Directiva del club. La velada combinó recuerdos, reflexiones e historias compartidas frente a la mirada atenta de un público que colmó el salón, con el marco natural de la laguna de fondo. Durante el evento, la autora estuvo acompañada por Lola Barceló, ilustradora del libro y joven navegante de la clase Optimist de la institución, quien ofreció la lectura de alguno...

Monje desmintió problemas con Gallo y aclaró: “Yo no levanté la mano para venir a San Pedro”

El Comisario Inspector Juan Monje, Jefe Distrital, habló sobre las críticas a su tarea, a los supuestos enfrentamientos con el jefe de la Comisaría, Fabián Gallo, su posible ascenso y los hechos de inseguridad en San Pedro. 
Monje desmintió que haya pedido venir a San Pedro para completar su ascenso. “De donde vengo, el espacio que ocupaba antes, también estaba preparado para Comisario Inspector, porque yo tengo años de ejercer esta función. Yo no levanté la mano para venir a San Pedro, vine porque me lo ordenaron” agregó.



Con respecto a las críticas recibidas desde algunos sectores institucionales, agregó: “Después evaluarán si mi gestión es buena o mala. Pero lo que quiero dejar en claro es que puedo hacer las cosas bien o mal pero trato de hacerlo bien, no más o menos bien”. 
Uno de los principales cuestionamientos está relacionado con su ausencia en allanamientos, procedimientos y vigilancias. “Yo soy el Jefe de Distrito y estoy para la supervisión de lo que hacen los destacamentos y la Comisaría. Cuando fue el hecho de los dos policías heridos no fui al lugar del hecho, fui al hospital, porque el Comisario Mayor Bonachera fue al lugar del hecho y me dijo que estuviera con nuestros compañeros” respondió. “Se olvidan de los días que pasé en la Municipalidad cuando fue tomada, o el corte de ruta, o cuando robaron las armas de la rural, los allanamientos…” recordó. 
Monje descartó que tenga enfrentamientos con el titular de la Comisaría, Fabián Gallo, o que una parte del personal no le responda. “Si el personal no responde tengo argumentos administrativos. O me responde o me tengo que ir de San Pedro. Llegué acá solo y lo poco o mucho que hice bien es con el mismo personal que estaba cuando llegué. Conforme totalmente con el personal que tengo no estoy, porque sigo encontrando irregularidades en el personal subalterno, pero la mayoría si responde y se sacrifica y pasa horas arriba de un móvil y tratando de que el sampedrino viva mejor y más tranquilo”. 
 En el mismo sentido, agregó que “Gallo es el jefe de la comisaría y al personal de la comisaría lo maneja Gallo, y yo superviso, porque nunca tuve problemas con superiores ni con subalternos”. Acerca de la problemática de la inseguridad en la ciudad, reflexionó con crudeza acerca del lugar que ocupa: “Ojalá que el día que me vaya venga alguien y lea en los medios que San Pedro es una isla en la provincia de Buenos Aires, pero cada uno es artífice de su destino y me parece que como sociedad cada uno es un poquito responsable. Es la sociedad que tenemos en San Pedro. Hay generaciones en las que padre, hijo y abuelo no tuvieron trabajo, y ¿me van a echar la culpa a mí?”. 
Como ejemplo, se refirió a las motos robadas en la ciudad: “Cuando llegué me decían que las motos robadas iban a un depósito que estaba en el campo cerca de Gobernador Castro, de ahí a San Nicolás o a Rosario y que terminaban en Paraguay. Pero todas las motos que secuestramos en San Pedro fueron robadas en San Pedro, y compradas por sampedrinos”.