El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Julián Chiorazo se recupera en el Garrahan, a la espera de un trasplante de corazón

Julián Chiorazo, un chico sampedrino de 14 años, permanece internado en el Hospital Garrahan, luego de sufrir una complicación por una trombosis. 
Julián se encuentra en emergencia nacional del INCUCAI, a la espera de un trasplanta de corazón. Mariano, padre del joven, confirmó a La Radio 92.3 que ha mejorado en las últimas horas, y que salió de terapia intensiva para pasar a una habitación común, en donde está con su familia. 
“Él está muy bien de ánimo, lo que es fundamental porque no sabemos hasta cuando tenemos que quedarnos acá” indicó. 
 Julián presenta una miocardiopatía restrictiva, la menos común de las miocardiopatías, caracterizada por rigidez en el miocardio y una limitación en la capacidad del corazón de estirarse y llenarse adecuadamente de sangre. En este momento hay solo dos casos detectados en Latinoamérica. Uno de ellos es el de Julián. 

“Él está en primer lugar de la lista de espera, junto a otros chicos que están en emergencia nacional. Cuando aparece un donante, el INCUCAI manda una lista de donantes para saber quiénes son compatibles” explicó Mariano. 
 Hasta el momento, Julián participó en tres operativos que no terminaron en trasplante porque los donantes no reunían las condiciones anatómicas necesarias para la compatibilidad. Concretamente, se requiere que el corazón sea de una persona que pese entre 60 y 70 kilos. 
La familia tiene todo coordinado para el momento en que el donante aparezca. “Tenemos todo arreglado con los bomberos de San Pedro para que, si es de noche nos traigan a Buenos Aires en la camioneta con la sirena, y si se hacía de día nos venía a buscar un helicóptero del Grupo Módena que se ofrecía a trasladarnos hasta el Garrahan” precisó Mariano.
El joven es alumno de la Escuela Normal. La comunidad educativa del establecimiento inició cadenas de oración y llamados a enviar fuerzas a través de las redes sociales, luego de que Julián quedara internado por una trombosis que complicó su cuadro, el mes pasado. 
Ahora, en franca recuperación, espera por el alta para aguardar en San Pedro por la donación que le permita mejorar su calidad de vida.